Lunes, 23 de Febrero de 2026
Diario de Economía de la Región de Murcia
OPINIÓNY dos huevos duros
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Pepe Ferrer

Y dos huevos duros

 

Dicen los autores de Platón y un ornitorrinco entran en un bar (publicado en España por primera vez en 2009 y con múltiples reediciones) que el humor, y más en concreto los chistes, y los mecanismos mentales que mueven a la Filosofía, son los mismos. Qué mejor para afrontar las cosas que un poco de humor y Filosofía. Llevo un año o más leyendo todos los días el mismo artículo con pequeñas variantes. La mitad de la prensa de opinión escribe sobre la ilegitimidad moral, la arrogancia, la soberbia, la caradura… de quien nos preside, yo mismo lo he hecho, y lo estoy haciendo ahora. La otra facción de la prensa es complaciente y traga con todo, aunque ya hay hasta conversos, ¿verdad señor Cebrián? Que en el fondo son más radicales en sus críticas. Ésa no me interesa nada, es plana y acrítica, complaciente y también soberbia por aquello de la superioridad moral y bla, bla, bla. Los autores de Plato and platipus walk into a bar, dudo mucho que mostraran interés por éstos: no tienen sentido del humor y siempre andan enfadados, saltan a la primera. Se les ha quedado el ceño fruncido ad infinitum. La contrariedad la llevan escrita en el rostro permanentemente.

 

[Img #11308]Cuando pienso en quienes nos gobiernan ya no veo al monstruo de Frankenstein, sino un viejo grabado de la medicina clásica donde un hombre sin piel, mostrando los músculos como un extraño zombie, caminando, con un brazo hacia el cielo y el otro señalando con el índice al suelo, parece vacilar mirando sin ver, por una senda inhóspita. Desnortado y perdido. Es una imagen que siempre me ha sobrecogido y, ahora más, con la cara del Sánchez demacrado e inexpresivo, igualmente con aspecto perdido. ¿Dónde quedó aquel lozano maduro y castigador?

 

Pero volvamos a mirar las cosas desde el humor, puesto que todo sigue inamovible y no parece que vaya a cambiar sustancialmente nada, no nos queda sino reírnos, con una sonrisa amarga y resignada. O quizás incrédula, descreía, incluso desgreñada. Las últimas semanas no dan para otra cosa. ¿No me digan que Mediaciones Martínez no parece salido de una viñeta del entrañable Ibáñez? Suena a empresa tapadera de unos espías de pacotilla a los que persiguen Mortadelo y Filemón, o mejor, merecerían una planta entera en la Rue 13 del Percebe. En el principal, por ejemplo. Hemos pasado de la indignación a la astracanada, de la indignación, otra vez, a la negación de toda esperanza en la res publica. Está todo tan corroído que no hay más respuesta que la sublevación personal e íntima través del humor, allí donde no entra nadie que nosotros no queramos.

 

Dice el amado líder, tirando de jerga juvenil que a los españoles y españolas les renta este Gobierno (carcajada estridentemente silenciosa). Mire usted, señor, en lenguaje del Rufián Dichoso de Cervantes: No me cuadra ni esquina usted. Ha perdido la credibilidad que nunca obtuvo de mí. Y dos huevos duros. Y un jamón con chorreras que decía mi madre cuando le pedíamos algo imposible. Y dos huevos duros...no es un desplante cargado de testosterona, no tengo tan mal gusto. No vean vulgaridad en una cita cinematográfica que ya ha cumplido noventa años, de Los Hermanos Marx. Es lo que le responde Chico obstinadamente a Groucho cada vez que éste le pide la cena al atento camarero. Jugo de tomate, jugo de naranja…y dos huevos fritos, dos pasados por agua…y también dos huevos duros, una y otra vez, seguido de un bocinazo de Harpo al pedir lo suyo. La gracia está en la impostura reiterativa una y mil veces. Pues eso es lo que a mí me renta, y creo que a muchos, prefiero dos huevos duros a que se me atribuya que estoy comulgando con ruedas de molino.

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