
Este pasado 1 de enero se cumplían 40 años de la adhesión de España a la UE. Su entrada ha sido considerada positiva para el sector hortofrutícola, que ha experimentado un continuo crecimiento de la exportación, pasando de 4,9 millones de toneladas a 13,5 millones. No obstante, no fue hasta después de la entrada en vigor del mercado único, en 1993, cuando desaparecieron las barreras que se impusieron en el Tratado de Adhesión a las producciones españolas, cuando la exportación creció más.
España firmó el Tratado de Adhesión a la entonces Comunidad Económica Europea, CEE, el 12 de junio de 1985 y la adhesión se materializó el 1 de enero de 1986, cumpliéndose 40 años este jueves. En ese año, la exportación española de frutas y hortalizas se situó en 4,9 millones de toneladas y el valor fue de 1.764 millones de euros.
La evolución de la exportación en los primeros años de adhesión fue positiva. No obstante, en el Tratado de Adhesión de España a la CE se impusieron medidas arancelarias de protección del mercado comunitario, que discriminaba al sector hortofrutícola español. En este sector se aplicó durante los cuatro primeros años de la transición el sistema llamado de 'verificación de convergencia', que prácticamente mantenía las estrictas condiciones que debía cumplir la exportación de frutas y hortalizas antes de la integración, e implicaba, entre otras cosas, el pago de derechos arancelarios. El desarme arancelario se estableció de forma progresiva, hasta que el mercado único, en 1993 acabó con este tipo de restricciones.
La patronal de productores y exportadores, Fepex, se constituyó precisamente en ese periodo transitorio, en 1987, y fue constituida por cinco asociaciones del sector de tomate de exportación, con el objetivo de reducir el efecto de las medidas arancelarias de protección del mercado comunitario impuestas en el Tratado de Adhesión de España a la CEE.
Con el mercado único, en 1993, desaparecieron por tanto todas las barreras arancelarias que habían existido hasta ese momento para las exportaciones españolas, así como los controles físicos en las aduanas, desaparecieron también las fronteras interiores de la UE y se amplió el mercado, lo que desembocó en un largo periodo de crecimiento.
En 1993 la exportación de frutas y hortalizas frescas se situó en 6,1 millones de toneladas, en 1994 aumentó a 6,7 millones de toneladas (+10%), en 1995 subió a 7,1 millones de toneladas (+5%), observándose incrementos que se han mantenido en el tiempo. En la última década, de 2015 a 2024, el volumen exportado ha mostrado ligeros cambios al alza y a la baja, muestra de un mercado sobradamente consolidado. Podría hablarse de estabilización de los volúmenes, ya que en 2015 las ventas fueron de 13,6 millones y en 2024 han sido 13,5 millones de toneladas. No obstante, en 2025, sin datos completos, se espera que el volumen exportado sea menor.
En cuanto a la importación de frutas y hortalizas en estos 40 años ha pasado de 545.920 toneladas en 1986 a 5,4 millones de toneladas en 2024. De las 549.920 toneladas importadas en 1986, un total de 463.159 toneladas correspondieron a hortalizas y 82.761 toneladas a frutas, con crecimientos elevados y continuados cada año.
En 1990 las compras ya se situaron en 1,9 millones de toneladas, de las que 1,6 millones fueron hortalizas y 300.856 toneladas frutas. Diez años después, en el año 2000, las importaciones totalizaron 3,8 millones de toneladas, de las que 3 millones fueron hortalizas. En la primera década del siglo XXI, continuaron los crecimientos, con máximos de 4,2 y 4,1 millones de toneladas en 2004 y 2005. Posteriormente se produjeron descensos, volviendo a superar los 4 millones a partir de 2018.
Por subgrupos, y en los datos analizados desde 1986, las hortalizas siempre han sido más importadas que las frutas, pero a partir de los años 2000, las compras al exterior de frutas empezaron a crecer más y en la última década, las compras al exterior de frutas han mostrado un fuerte crecimiento, igualando ambas partidas. En 2013, la importación se situó en 3,3 millones de toneladas de las que 1,8 millones fueron hortalizas y 1,5 millones frutas. En 2014 la importación se igualó entre frutas y hortalizas con 1,6 millones de toneladas en ambos casos y desde entonces ambos subgrupos se han mantenido con volúmenes muy parecidos.
En 2024, la importación hortofrutícola se elevó a 5,4 millones de toneladas, de las que 2,9 millones fueron hortalizas y 2,4 frutas, según las estadísticas del departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, procesadas por Fepex. Los datos de esta información corresponden a los capítulos arancelarios 07 y 08 completos, que contabilizan las frutas y hortalizas frescas, que son el grupo mayoritario, alguna subpartida de frutas transformadas y frutos secos.


