
El año 2025 finalizó con una afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de 3.419.210 activos en España. Constituye, en términos anuales, la mejor cifra de los últimos seis años aunque cerró el año con peor mes de diciembre que en 2024: este año se han perdido un total de 8.291, lo que suponen 1.851 bajas de más con respecto al 2024 en el colectivo.
En términos generales, este mes todos los sectores pierden afiliación: Comercio (716.637) cayó en picado con una pérdida de 2.347 afiliados, seguido de Construcción (421.930) con 1.893 activos menos y Hostelería (316.988) que pierde 1.215. Industria Manufacturera (200.032) baja un total de 690 afiliados, Agricultura y Ganadería (253.385) pierde 522, Transporte (212.364) desciende en 484 activos, Educación (110.547) reduce su número en 351 y Actividades Sanitarias (148.361) en 218 menos. El único sector que ha mejorado sus cifras es el de Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas (354.523), que refleja un ligero crecimiento en este último mes del año con 199 afiliados más que el mes anterior.
El sector del Comercio ha superado con la barrera de las 12.000 bajas anuales, cerrando el ejercicio con 13.586 comercios menos, lo que supone una media de 1.132 pequeños negocios que desaparecen cada mes a lo largo de 2025. El último mes del año vuelve a reflejar con claridad esta tendencia negativa: en diciembre de 2025 se perdieron 2.347 comercios, un dato sensiblemente peor que el registrado en el mismo mes de 2024, cuando las bajas ascendieron a 1.748. Este incremento en la pérdida interanual evidencia que el problema no solo persiste, sino que se intensifica.
Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) alertan de que la situación del pequeño comercio se ha convertido en una emergencia estructural. El aumento de los costes fijos, la presión fiscal, la competencia desigual con grandes plataformas y la falta de políticas públicas eficaces de protección y modernización están provocando un cierre constante de negocios que vertebran la economía local y el empleo de proximidad.
Siguiendo la pauta de los últimos años y ante la ausencia de medidas correctoras contundentes, desde UPTA pronostican que en 2026 volverán a perderse más de 12.000 comercios si no se produce un cambio urgente en las políticas de apoyo al trabajo autónomo y al comercio de proximidad.
Desde UPTA advierten de que esta destrucción del comercio de proximidad contrasta con el crecimiento global del colectivo de trabajadores autónomos. En este sentido, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha señalado que “2025 ha sido un buen año de crecimiento en términos generales en el trabajo autónomo, pero no podemos obviar que malviven cerca de medio millón de autónomos con ingresos por debajo de los 700 euros mensuales, y esta debe ser nuestra gran preocupación de cara a 2026”.
Abad ha subrayado además que el objetivo no debe centrarse únicamente en el aumento de afiliaciones, sino en la calidad del empleo autónomo: “Desde UPTA España abogamos por fomentar autónomos de calidad, capaces de generar recursos económicos suficientes para vivir dignamente, frente a determinadas posturas de gobiernos autonómicos que presentan el crecimiento del colectivo como un éxito de sus políticas de autoempleo, sin analizar la precariedad que existe detrás de muchas altas”.
El cierre masivo de pequeños comercios no solo afecta a los autónomos, sino que tiene un impacto directo en la cohesión social, el empleo y la vida de barrios y municipios. Desde UPTA insistimos en la necesidad de actuar de manera inmediata para frenar una sangría que amenaza con vaciar el tejido comercial del país.


