Conchita Ruiz, junto a Fuensanta, usuaria del nuevo dispositivo de teleasistencia predictiva 'Smart Habit'
Los usuarios del servicio de Teleasistencia en la Región de Murcia contarán con un nuevo dispositivo de monitorización inteligente que tiene como objetivo reforzar su protección y que incorpora la inteligencia artificial a partir de tecnologías avanzadas que permiten la detección automática de riesgos, para facilitar una respuesta más rápida y efectiva.
El dispositivo, denominado 'Smart Habit', es un proyecto piloto que utiliza diferentes sensores para monitorizar las rutinas domiciliarias de las personas usuarias y alerta de cambios que puedan prevenir posibles caídas, modificaciones en hábitos de higiene, o en patrones de conducta como las salidas del hogar, que pueden suponer un deterioro de la salud física, mental o emocional de las personas mayores que viven solas.
La consejera de Política Social, Conchita Ruiz, visitó hoy el domicilio de una de las usuarias de este nuevo dispositivo, que recibirá ayuda si el sistema detecta una modificación en su actividad diaria. “Damos un paso más para garantizar la seguridad de las personas mayores, favoreciendo su permanencia en sus hogares el mayor tiempo posible, en este caso, con tecnologías que nos permiten mejorar la atención que reciben, ofrecer una respuesta más inmediata y reducir riesgos”, destacó Ruiz.
“Uno de los objetivos del Gobierno regional es poner en marcha las medidas necesarias para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, detectar cualquier situación de aislamiento o establecer mecanismos preventivos dirigidos a garantizar su bienestar. Queremos que nuestros mayores tengan a su disposición las herramientas adecuadas y poder ayudarles si lo necesitan”, explicó la consejera.
El dispositivo ‘Smart Habit’ se encuentra en este momento en fase de prueba y se ha instalado en tres hogares, pero la previsión es hacerlo en un centenar de viviendas. Los usuarios deben disponer de wifi en sus casas para poder colocar un sensor en cada una de las estancias de uso habitual, con el fin de medir diferentes variables como luminosidad, temperatura, humedad o movimiento. También se instala un receptor, que recoge la información procedente de todos los sensores instalados. Este elemento es el que envía los datos recopilados a la plataforma de monitorización, un portal de gestión para todas las viviendas monitorizadas por el Instituto Murciano de Acción Social, IMAS.
Los sensores detectan actividades como la ducha, el uso del baño, la hora de acostarse y levantarse, las salidas y entradas al domicilio. Identifica las rutinas referentes a estas actividades y si detecta anomalías avisa de una posible situación de riesgo.
Se trata de un sistema complementario al pulsador tradicional del servicio, que permite alertar de un riesgo de aislamiento social, de una ausencia del usuario en el municipio durante un tiempo prolongado, así como de actividad en horas no habituales, como puede ser una salida de la vivienda durante la madrugada.


