
Con una producción aproximada de 4,5 millones toneladas anuales, España es el segundo productor de tomate en Europa, solo superado por Italia (6 millones de toneladas). Por detrás se sitúan Portugal (1,7 millones de toneladas) y más lejos quedan los Países Bajos (algo más de 800.000 toneladas) y Bélgica (ligeramente por encima de las 280.000 toneladas).
Pese a ese privilegiado lugar, las necesidades tanto para el consumo en fresco como para la industria, obligan a España a comprar tomate del exterior. Así, y con datos del ministerio de Hacienda presentados por la patronal de productores y exportadores, Fepex, hasta el pasado mes de octubre se habían importado 270.230 toneladas de tomate foráneo, que es un 56% más que un año antes; y de todas ellas, las proporcionadas por Marruecos ocupan un papel relevante.
La importación de tomate marroquí mantiene un crecimiento constante desde hace años, si bien se han disparado en el último ejercicio. En el periodo analizado llegaron a España 65.616 toneladas de tomate producido en el país norteafricano, que es un 55% más que en los diez primeros meses de 2024.
Este espectacular crecimiento en porcentaje destaca por el crecimiento de la importación hortofrutícola en general, que hasta octubre fue de un 8% en volumen y un 12% en valor.
En total fueron 3,8 millones de toneladas y 4.581 millones de euros respectivamente, correspondiendo el 47% de la cantidad importada a hortalizas y el 53% restante a frutas.
La patata se mantiene como la hortaliza más importada y también el principal producto importado dentro de toda la categoría, con 1,02 millones de toneladas (+1%) y 389 millones de euros (+14%).
Respecto a las frutas, la importación subió fuertemente, tanto en volumen, elevándose a dos millones de toneladas, un 7% más, como en valor, con un crecimiento del 16%, situándose en 3.238 millones de euros.
El plátano se mantiene como la fruta más comprada a otros países, pero el segundo lugar, ocupado tradicionalmente por la piña ha sido ocupado por el aguacate, cuyas importaciones han experimentado un crecimiento interanual hasta octubre de 2025 del 24,5% en volumen y del 5% en valor, totalizando 276.801 toneladas y 565 millones de euros, respectivamente.


