
En septiembre del pasado año, la empresa Work For All se declaró en preconcurso de acreedores con la intención de negociar una reestructuración de la deuda. Agotado el primer plazo de tres meses sin tener aprobado un plan, en diciembre solicitó una prórroga, que le fue concedida por la titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Murcia. Unas semanas más, la antigua Terra Fecundis, presentó concurso y solicitaba su liquidación.
Esta empresa creada en el año 2000 como una de las mayores empresas de trabajo temporal de España (ETT) y que llegó a contratar a más de 30.000 personas, también ha llevado a concurso al menos a tres de sus filiales: Terra Mundis del Mediterráneo, Terrabus Mediterráneo y Mitad del Mundo Servicios Inmobiliarios.
Aún inmersa en un proceso judicial contra el Gobierno francés, que le reclama el pago en aquel país de los costes sociales de los temporeros que enviaba a trabajar en la agricultura gala, la ETT murciana ha visto cómo su volumen de negocio caía de forma pronunciada.
Sus gestores españoles, que fueron condenados al pago de 80 millones de euros a la Seguridad Social francesa, además de multas personales también económicas, continúan a la espera del pronunciamiento del Tribunal Supremo de Francia, al que fue recurrida la sentencia. De ser confirmada, Work For All (Terra Fecundis) aún podría recurrir a la Justicia Europea.
Los responsables de la empresa niegan que hayan incurrido en cualquier tipo de fraude en Francia, ya que las cuotas a la Seguridad Social se venían abonando en España.
Al cierre de 2024, Work For All presentaba unas deudas de 22,6 millones de euros, y unos activos cercanos a los 27 millones en un año en el firmó una facturación de 41 millones, con unos beneficios de 1,4 millones de euros.




