
El auge de la responsabilidad social corporativa (RSC) y los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) a nivel global se está empezando a notar también en el tejido empresarial de la Región de Murcia. En la última década, el número de organizaciones murcianas que cuentan con una memoria o guía de RSC se ha disparado, y más del 60% han definido sistemas de mejora de su estructura para lograr una gestión empresarial más sostenible.
En una comunidad autónoma tan sensible a los efectos del cambio climático, y en la que el sector agroalimentario es tan relevante, la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad: es uno de los ámbitos a los que más iniciativas de innovación se dedican según un informe reciente de Emuri.
No obstante, de acuerdo con este mismo estudio, la Región sigue por debajo de la media española y europea en cuanto a inversión en sostenibilidad. Por tanto, los directivos que primero apuesten por una gestión estratégica responsable con el medio ambiente lograrán ventajas únicas para su empresa a nivel de reputación, resiliencia y atracción de talento e inversiones. Además, sus negocios estarán mejor preparados para cumplir con la Directiva sobre la Información Corporativa sobre Sostenibilidad (CSRD) de la Unión Europea, que obliga a presentar informes específicos sobre esta materia.
En busca de una gestión empresarial sostenible
Ignorar los criterios ESG ya no es una opción, y las empresas de la Región necesitan líderes formados en este ámbito para garantizar su supervivencia a largo plazo. Por este motivo, la visión estratégica y la sostenibilidad están ganando peso en el currículum de cursos como el Advanced Management Program Murcia, un programa de gestión empresarial de IE Business School enfocado en el mercado murciano.
Las empresas sostenibles, según la OCDE, son aquellas que contribuyen al desarrollo sostenible equilibrando sus impactos económicos, sociales y ambientales a lo largo de toda su cadena de valor. Para conseguirlo, es imprescindible:
- Crear una cultura organizacional que valore la sostenibilidad: sin la implicación clara de todos los equipos, es imposible lograr avances en materia sostenible. Esto conlleva, en primer lugar, la implicación de la alta dirección, que debe ejercer un liderazgo comprometido y servir de ejemplo.
- Elaborar un plan integral de sostenibilidad empresarial: es importante trazar una hoja de ruta clara que sirva de guía para una gestión empresarial sostenible. Este documento debe incluir objetivos concretos a largo y medio plazo, y criterios claros para medir el resultado de las diferentes iniciativas.
- Integrar los propósitos de sostenibilidad en la estrategia general: los criterios ESG no son un obstáculo para el crecimiento económico. La RSC, bien aplicada, aumenta la satisfacción de los empleados, genera confianza entre los grupos de interés y permite acceder a financiación pública. Por lo tanto, hay que identificar los beneficios económicos de las diferentes medidas de sostenibilidad y alinearlas con los objetivos financieros de la organización.
- Apostar por la innovación tecnológica: es evidente que la movilidad eléctrica, el trabajo remoto y las energías renovables reducen la huella ambiental, pero no son las únicas tecnologías que impulsan la sostenibilidad. Identificar silos de información, agilizar la comunicación entre departamentos y eliminar operaciones redundantes o innecesarias es más fácil que nunca gracias al análisis de datos, la IA y la nube.
Las ventajas de impulsar la sostenibilidad
En el mercado murciano, la sostenibilidad y la RSC no son solo compromisos éticos. Apostar por ellas es fundamental para una gestión estratégica con visión de futuro. En primer lugar, por una cuestión de imagen: los inversores prestan cada vez más atención a las políticas sostenibles de las organizaciones, los empleados suelen estar más comprometidos cuando trabajan para compañías responsables y los clientes preocupados por el medio ambiente prefieren comprar productos de marcas “verdes”.
Pero, además, iniciativas públicas como el Programa Pyme Sostenible o el Cheque Sostenibilidad son otro motivo para adoptar una gestión empresarial sostenible en la Región. La comunidad autónoma y el ayuntamiento de Murcia están poniendo en marcha diferentes programas, como la 'Llamada a Proyectos Circulares', para fomentar el emprendimiento basado en la economía circular o consolidar empresas jóvenes que adopten modelos circulares.
El avance del cambio climático y la proliferación de reglamentos públicos dejan claro que la sostenibilidad pública no es una moda pasajera. Los líderes murcianos que ejerzan una dirección responsable a nivel medioambiental, además de proteger sus organizaciones a medio plazo, serán los primeros en cosechar los beneficios de la sostenibilidad corporativa.


