Miércoles, 04 de Febrero de 2026
Diario de Economía de la Región de Murcia
OPINIÓNOjalá hubiera descubierto esto antes
  • Buscar
María López Martínez

Ojalá hubiera descubierto esto antes

 

Cuando sales de la universidad, nadie te dice que entras en una etapa completamente distinta. Durante años hemos vivido dentro de un sistema ordenado y previsible: sabes que después de un curso viene el siguiente, que hay evaluaciones claras y que, si cumples, avanzas. Ir a clase, estudiar, hacer exámenes y trabajos en grupo forma parte de una rutina conocida que te da seguridad. Sin embargo, al finalizar esa etapa, ese orden desaparece y te enfrentas a un mundo llamado 'mercado laboral', sin una ruta definida y con reglas que no siempre se parecen a las que nos explicaron en clase.

 

En la universidad hay asignaturas donde te permiten hacer prácticas en empresas, en mi caso fue una asignatura en tercero de carrera. Según dice la teoría, sirven para acercarte a la realidad profesional. En la práctica —y al menos desde mi experiencia— son optativas, breves y poco representativas de lo que significa ocupar un puesto de trabajo real. Sales con tu título, sí, pero con muchas preguntas que nadie te va a responder.

 

El año pasado descubrí algo que no aparecía en ningún plan de estudios: el asociacionismo. Para quien no esté familiarizado con el término, se trata de formar parte de asociaciones para defender intereses comunes, sin ánimo de lucro y fomentan la participación, la unión de esfuerzos y la acción conjunta para transformar la realidad social. Y no puedo estar más contenta de haberlo hecho. De hecho, fue precisamente gracias a este entorno como conseguí el trabajo que tengo actualmente.

 

[Img #11607]

 

Para que veáis un ejemplo real, la asociación a la que pertenezco te permite ponerte en contacto directo con empresas, profesionales y realidades laborales que, por tu cuenta, tardarías mucho más en alcanzar. Aprendes a comunicarte, a gestionar equipos, a resolver problemas reales y, sobre todo, a equivocarte y mejorar.

 

Dentro de este mundo, me presentaron las llamadas junior empresas. Otro tipo de asociaciones ligadas a la universidad que funcionan como pequeñas empresas gestionadas por alumnos desde primero de carrera. Su objetivo es que los estudiantes aprendan haciendo, el llamado learn by doing. Una característica peculiar de ellas es que son asociaciones de tránsito. Nadie puede quedarse para siempre y, si no hay relevo… desaparecen. Esto último es una auténtica pena, porque de ellas nacen iniciativas tan bonitas como campamentos, charlas o formaciones organizadas por estudiantes para estudiantes.

 

Por eso escribo estas líneas, para instar a que los jóvenes no se queden simplemente en lo que está en los libros, sino que vayan más allá, que tengan un hobbie que les aporte, que busquen y se impliquen en asociaciones que compartan sus ideas o que creen algo propio. Todo esto pienso que no solo te hace crecer profesionalmente, también te transforma a nivel personal.

 

No digo que la universidad no sea importante, pero no lo es todo. Cuanto antes entiendas que tu formación no acaba en el aula, antes empezarás a construir el futuro que quieres. Ojalá yo lo hubiera descubierto antes.

 

Linkedin: María López Martínez

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.