
La economía española creció un 2,8% en tasa interanual. Así lo anuncia hoy el Instituto Nacional de Estadística, que atribuye este crecimiento en el último trimestre del año al consumo de los hogares y la inversión.
Aun así, este crecimiento es una décima menos que la prevista por el Gobierno, y siete décimás que menos que el crecimiento en 2024 (3,5%).
En el último trimestre del año, el PIB se incrementó un 0,8% respecto al trimestre anterior. Esta tasa fue dos décimas mayor que la del tercer trimestre de 2025.
Consumo interno vs demanda externa
La demanda nacional aportó un punto al crecimiento intertrimestral del PIB. Por su parte, la demanda externa tuvo una contribución de -0,2 puntos.
Por agregados de demanda, el gasto en consumo final de los hogares se incrementó un 1,0% y el de las Administraciones Públicas un 0,1%. Por su parte, la formación bruta de capital registró una variación del 1,7%.
Las exportaciones de bienes y servicios presentaron una tasa intertrimestral del 0,8%, lo que supuso 1,5 puntos más que en el tercer trimestre. Por su parte, las importaciones registraron una variación del 1,4%, una décima más respecto al trimestre precedente.
Por el lado de la oferta, todos los grandes sectores de actividad presentaron tasas positivas en su valor añadido. Así, las ramas industriales aumentaron un 0,3% intertrimestral. Dentro de las mismas, la industria manufacturera descendió su tasa tres décimas respecto al trimestre precedente, al presentar un incremento del 0,1%.
El valor añadido bruto de la Construcción aumentó un 2,1% intertrimestral, cuatro décimas más que en el trimestre anterior. Y el de los Servicios creció a un ritmo similar al trimestre anterior, con una tasa del 0,8%.
Por su parte, las ramas primarias registraron una variación intertrimestral del 0,2%, un punto superior a la del trimestre anterior.


