Javier Milei (Argenttina), Luis Alberto Lacalle Pou (Uruguay), Ursula von der Leyen (UE), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Santiago Peña (Paraguay), en Montevideo
Ni las protestas de los agricultores, las reticencias de algunos países ni la decisión del Parlamento Europeo de elevar consultas al Tribunal de Justicia de la UE para verificar la legalidad del acuerdo comercial han frenado la entrada en vigor de las relaciones acordadas con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunciaba hoy que el acuerdo se aplicará de manera más o menos inmediata, aunque sea de forma “provisional”.
"Ya lo he dicho antes: cuando ellos estuvieran listos, nosotros estaríamos listos. Por lo tanto, durante las últimas semanas, he debatido esto intensamente con los Estados miembros y con diputados al Parlamento Europeo. Sobre esta base, la Comisión procederá ahora con la aplicación provisional", ha dicho.
La decisión se toma pese a la resolución de los eurodiputados, que se entiende como una táctica para dilatar el proceso, y que podría demorarse varios años.





