El investigador Carlos Parra
Investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) han participado en el desarrollo de modelos predictivos para generar material cementante a partir de residuos de la construcción y demolición que utiliza inteligencia artificial, disminuyendo la huella ecológica de la construcción en un proyecto muy amplio que pretende además usar la mineralización para fijar dióxido de carbono (CO₂).
Se trata de un “cemento sin cemento” que reduce la cantidad de escombros procedentes de demoliciones que terminan en vertederos y disminuye la huella de carbono pues permite que capture activamente el CO₂ atmosférico.
El proyecto CO2MCHRETE, según Carlos Parra, investigador principal del grupo de I+D+i en Ciencia y Tecnología Avanzada de la Construcción de la UPCT, demuestra la viabilidad de transformar residuos de demolición y escorias de acero en materiales de construcción de alta durabilidad mediante procesos de mineralización. La clave es conocer cual será su destino final y que no vayan a parar a vertederos.
Esta innovación es clave para la descarbonización de la industria. El cemento tradicional es responsable de hasta el 8% de emisiones globales de gases de efecto invernadero.
El equipo investigador ha creado una herramienta digital y una aplicación basada en inteligencia artificial (IA) que permite determinar si el hormigón de un edificio a demoler puede reutilizarse.
ara ello, los investigadores han trabajado en distintas obras de la Región. Han realizado ensayos mediante ultrasonidos, esclerómetro e inspección visual que, posteriormente, se han validado en los laboratorios de la UPCT. El análisis ha integrado hasta 100.000 datos procedentes de bases bibliográficas y experimentales para entrenar modelos predictivos fiables.
Estos modelos permiten estimar el comportamiento del hormigón reciclado en tres aplicaciones principales: su molienda fina para producir geopolímeros -reduciendo las emisiones asociadas al cemento; su uso como material de relleno para mejorar la durabilidad y reducir la porosidad y su empleo como árido reciclado en sustitución de grava natural, disminuyendo el impacto ambiental de las canteras.
En la Unión Europea, los residuos de construcción y demolición generan en torno a 4.000 kilos por habitante y año. En España se producen aproximadamente 34 millones de toneladas anuales, con el objetivo de reutilizar al menos el 45%.
El proyecto CO2MCHRETE, financiado por el CDTI dentro del programa Misiones 2024 estáliderado por Técnicas Reunidas con la participación de Cementos Cruz, Ferrovial y Urdecón, junto a centros de investigación como CTC, TECNALIA, UCLM y la UPCT. La tecnología ha alcanzado un nivel de madurez TRL 5, validada a escala de laboratorio.
En este proyecto, realizado por la UPCT a través de un contrato con la empresa Urdecón, participan junto a Carlos Parra, los investigadores de la UPCT Isabel Miñano y José Miguel Piñero, con la colaboración de Francisco Benito, en ese momento director de la empresa Urdecom y Antonio Jesús Martínez actual director de innovación de la citada empresa.


