Vista del yacimiento de San Esteban
Comienzan los trabajos arqueológicos en el yacimiento de San Esteban (en Murcia), el primer paso para hacer posible la recuperación del arrabal de la Arrixaca, una intervención destinada a proteger y poner en valor uno de los conjuntos arqueológicos andalusíes más importantes documentados en Europa. Así lo ha anunciado esta mañana el alcalde de Murcia, José Ballesta, junto al presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras.
Con el inicio de esta actuación comienza una nueva etapa para este enclave histórico situado en pleno centro de la ciudad, cuyos trabajos permitirán avanzar en la recuperación de este espacio y preparar el terreno para el proyecto que integrará patrimonio, investigación arqueológica y uso público, devolviendo el jardín como un gran espacio urbano abierto.
El Plan de Intervención Arqueológica que ahora se pone en marcha constituye la fase previa necesaria para poder ejecutar el proyecto arquitectónico Ha-Ha, que permitirá compatibilizar la protección del yacimiento con la recuperación del jardín histórico como espacio público, integrando la riqueza patrimonial del enclave en la vida cotidiana de la ciudad.
La actuación consiste en la realización de 59 sondeos arqueológicos en los puntos donde se implantará la cimentación del futuro proyecto para conocer con precisión qué restos existen en el subsuelo y documentarlos.
Las excavaciones se desarrollarán en tres zonas del yacimiento: en el sector sur se ejecutarán 22 prospecciones; en el sector oeste se realizarán 20; y en el sector central se llevarán a cabo 17 intervenciones. Cada sondeo tendrá unas dimensiones aproximadas de 2,56 metros por 2,56 metros y una profundidad estimada de 2,1 metros, adaptada a las necesidades técnicas del sistema de cimentación previsto en el proyecto constructivo.
Antes del inicio de las excavaciones se están llevando a cabo diferentes actuaciones preparatorias destinadas a organizar los trabajos y garantizar la protección del yacimiento. Entre ellas se encuentra la instalación de casetas y dependencias técnicas para el equipo de trabajo, la retirada de vegetación y de las capas de protección que cubren los restos arqueológicos, así como el replanteo topográfico de los puntos exactos donde se realizarán los sondeos y la organización de los accesos internos dentro del recinto.


