
Los precios subieron en marzo un 1% en marzo y sitúan la inflación anual en el 3,3%, un punto por encima de la registrada en febrero. Es la mayor subida desde la invasión de Ucrania por Rusia, hace dos años.
Esta evolución es debida, principalmente, a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales ocasionada por la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, lo que ha bloqueado la continua aportación de crudo procedente del Golfo Pérsico.
También influye, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025.
La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se mantiene en el 2,7%. Esta es la misma del pasado mes y la más alta desde agosto de 2024.
En el caso del índice de precios de consumo armonizado, aquel que se utiliza para las comparaciones con el resto de Europa y clave para la política monetaria del Banco Central Europeo, la variación anual también ha sido del 3,3% mientras que la subyacente se ha incrementado un 2,8%.
Desde el inicio de la guerra en Irán, iniciada el último día de febrero, el precio del barril de petróleo brent, de referencia en Europa, ha subido 30 dólares en menos de un mes y se paga en torno a los 110 dólares por barril.


