Lunes, 13 de Abril de 2026
Diario de Economía de la Región de Murcia
EMPRESASDe la superación personal al éxito empresarial: así nace aBraza, el nuevo centro de terapia acuática infantil en Murcia
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ENTREVISTA

De la superación personal al éxito empresarial: así nace aBraza, el nuevo centro de terapia acuática infantil en Murcia

El reto de encontrar tratamientos adecuados para las secuelas neurológicas de su hijo Álvaro, llevó a la emprendedora Sandra Martínez a impulsar este nuevo centro

G. V. P. Lunes, 13 de Abril de 2026
Sandra Martínez, fundadora de aBrazaSandra Martínez, fundadora de aBraza

 

La estimulación del desarrollo del bebé y el cuidado integral durante la gestación están cobrando mayor relevancia que nunca dentro de la "economía de la salud". Disciplinas como la matronatación —que va mucho más allá de un simple chapuzón para centrarse en el despertar sensorial y neuromotor del bebé— o las terapias acuáticas para embarazadas son hoy servicios altamente valorados. Para la mujer gestante, el agua se convierte en un entorno de ingravidez que alivia la sobrecarga articular, mejora la circulación y prepara el cuerpo para el parto en un entorno seguro. Para el recién nacido, es un vehículo inigualable de desarrollo físico y cognitivo. Sin embargo, encontrar instalaciones que cumplan con las exigencias clínicas y de confort para desarrollar estas prácticas de forma profesional es un reto mayúsculo.

 

Para dar respuesta a esta creciente demanda, la Región de Murcia da la bienvenida en las próximas semanas a aBraza. Detrás de este ambicioso proyecto en la pedanía murciana de San Ginés, galardonado en sus inicios con el Premio al 'Proyecto de Empresa Social' del ayuntamiento de Murcia, se encuentra Sandra Martínez. Su historia es el reflejo de cómo la adversidad personal puede transformarse en un motor de innovación empresarial. En un ecosistema emprendedor a menudo centrado en lo digital, Sandra ha apostado por la economía real, levantando unas instalaciones físicas que demuestran que es posible construir un modelo de negocio sólido equilibrando la rentabilidad económica con un impacto social incalculable.

 

—​ aBraza es un Centro Acuático y  Terapéutico integral. ¿A qué niños va dirigido y qué os diferencia radicalmente de una piscina pública convencional?

 

— aBraza es la única piscina para todas las familias, sean como sean. Si quieres ir a la piscina con tu peque, lo normal es ir a un polideportivo que no está adaptado a familias con niños o, si tu hijo o hija tiene necesidades especiales, puedes ir a un centro de Atención Temprana, pero ese bebé pierde el contacto con otros niños. Nosotros unimos estos dos mundos, y nos especializamos en familia y discapacidad.

 

aBraza es muy distinta de una piscina “normal”: es poco profunda (un adulto tiene que tocar pie tranquilamente), el agua es salina y calentita (32 ºC). Todo esto la hace ideal para fines terapéuticos, tanto para adultos como para bebés. No he encontrado piscinas en Murcia que no tengan agua clorada: creo que ésta sería la mayor diferencia, junto con las instalaciones adaptadas y el personal altamente cualificado.

 

—​ ¿Por qué es tan vital este contacto con el agua y qué beneficios aporta a los bebés?

 

— Muchos estudios avalan los beneficios del medio acuático; alivia el efecto de la gravedad, nos permite movernos en todas las direcciones y nos ayuda a trabajar la respiración. Estas características hacen al agua ideal para realizar ejercicio de bajo impacto (por ejemplo, con embarazadas) o para estimular todas las áreas del desarrollo del bebé, que aprende muchísimo mientras disfruta, socializa y refuerza el vínculo con papá o mamá.

 

Muchas familias eligen venir a la piscina con su bebé por un tema de seguridad, para que aprenda a flotar y nadar cuanto antes, y eso está genial, pero luego se quedan y continúan porque descubren que el agua tiene muchos más beneficios. Es un rato precioso de diversión con tu bebé y encima, luego, come y duerme como un angelito, ¡con eso te digo todo!

 

 El factor humano es clave en este servicio. ¿Qué equipo de profesionales forma aBraza y qué acompañamiento se encontrará la familia al cruzar la puerta?

 

— Efectivamente, es una de las claves. Cuando acabas de tener un bebé, encontrar buenos profesionales es más importante que nunca. Son momentos de muchos cambios, así que es fundamental que te escuchen, te entiendan y te apoyen. En aBraza queremos que nos sientan casi de la familia, que sea el lugar donde puedan acudir con cualquier duda sobre su bebé (ya desde el embarazo).

 

Nuestros profesionales son matronas, fisioterapeutas y especialistas en atención temprana. Todas, incluso nuestra recepcionista, además de grandes profesionales, son un equipo de personas con una sensibilidad especial hacia la infancia y la familia.

 

 ¿Cómo ha sido esta travesía de casi cinco años emprendiendo hasta lograr abrir el edificio este mes de junio?

 

— Te mentiría si te dijera que ha sido fácil. Yo no soy fisio ni matrona, de hecho, soy ingeniera agrónoma: esta idea se gestó, junto con mi marido, a través de nuestra experiencia con nuestro hijo pequeño, Álvaro, que tuvo un accidente con 5 meses que le dejó secuelas neurológicas. Sabía que un proyecto como éste tenía que existir y funcionaría, pero la realidad es que montar un centro como aBraza es toda una odisea, por todas las dificultades técnicas, legales y económicas que conlleva.

 

Me costó dos años encontrar una ubicación que cumpliera todos los requisitos, un año y medio conseguir la licencia de obra y otro año más construir el edificio. La parte buena es que, por el camino, me he ido formando como emprendedora. Gracias al premio del ayuntamiento, hice un Máster de gestión de empresas en ENAE (Executive MBA), pero además me he metido en todos los programas de emprendimiento que te puedas imaginar. He aprendido de finanzas, marketing, ventas, administración, recursos humanos… Todo esto, compaginando con un trabajo a tiempo completo (hasta hace dos años) y conciliando con la familia. Creo que, si he conseguido poner en marcha aBraza, ¡todo lo demás tiene que ser posible!

 

—​ A nivel de estrategia empresarial, ¿cuánto de importante es la 'hiperespecialización' para que un cliente decida pagar por un servicio premium en lugar de lo básico?

 

— Como empresario, uno tiene que conocer perfectamente las necesidades, los dolores, las dificultades de sus clientes potenciales. No quiero “vender” ninguna moto, quiero resolver problemas de la gente, hacer su vida mejor.

 

El usuario de aBraza es alguien consciente de la importancia que tiene la estimulación temprana en el correcto desarrollo de su bebé y, además, quiere estar ahí. Alguien inquieto que, desde el momento que sabe que va a ser papá o mamá, tiene sed de saber, de entender, de ser parte activa en el proceso de la crianza. Cada vez tenemos menos hijos, es una decisión muy meditada, porque la sociedad ya no nos fuerza a formar una familia. Por eso, cada vez más, las familias quieren recibir formación y buscan a los mejores profesionales: ya no nos vale confiar en “el instinto” o “las costumbres” para criar.

 

Esto, si hablamos de niños con necesidades especiales, es mucho más importante. Yo, como madre, cuando los neurólogos me recomendaron ir a atención temprana y a la piscina con mi bebé, removí cielo y tierra, recorrí todos los centros que existían, hasta que encontré el lugar adecuado y los profesionales adecuados. Todo lo demás me daba igual. Creo que esto lo hacemos todos cuando sabemos el gran impacto que puede tener en la calidad de vida de nuestros hijos.

 

—​ Echando la vista atrás, ¿qué herramienta de gestión o formación empresarial es la que literalmente te ha 'salvado la vida' para lograr esta apertura?

 

— La verdad es que la formación la vas adquiriendo y los obstáculos los vas salvando, uno a uno. Cuantas más herramientas, mejor, pero, sinceramente, creo que lo que me ha traído hasta aquí son dos cosas: las ganas que tenía de hacer este proyecto realidad y la perseverancia para levantarme cada vez que me he tropezado… que han sido muchas.

 

La otra “herramienta” fundamental para mí, ha sido la red de apoyo: mi marido que me ha dado cobertura con los niños cuando he hecho millones de horas extra estudiando o trabajando, que me escucha cuando lloro y que cree en mí sin fisuras; y mi familia, que no ha dudado en ayudarme cada vez que se lo he pedido y me apoya incondicionalmente.

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