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AUTO JUDICIAL

El hospital Virgen de la Caridad de Cartagena gana una batalla a dos denunciantes contra la supuesta ‘reina de la cirugía’

Un juzgado archiva sendas denuncias por intrusismo, lesiones y falsificación de documentos en dos fallidas operaciones de cirugía estética

F. A. Miércoles, 15 de Abril de 2026

 

El tribunal de instancia sección de Instrucción 5 de Cartagena ha archivado dos denuncias contra la venezolana en Kebeya Nessi, a la que se acusaba de lesiones imprudentes, instrusismo y falsificación de documentos tras dos operaciones de cirugía estética desarrolladas en el Centro Médico Virgen de la Caridad, en Cartagena, actualmente del grupo Ribera.


Los escritos de denuncia ante la Policía se presentaron en el año 2025, si bien las intervenciones se realizaron en octubre de 2023 y junio de 2024. Las denunciantes, que son dos personas distintas, narraron a la policía dos hechos similares. Ambas, como figura en el auto judicial al que ha tenido acceso este periódico, habían contactado con Kebeya Nessi a través de Instagram y que la mujer venezolana había ofrecido realizar, en un caso, una miniabdominoplastia (eliminación de piel y exceso de grasa del abdomen), una liposucción, una mastopexia (remodelación de pecho) y lipotransferencia (en realidad una de extracción de exceso de grasa para reinyectarla en otra parte del cuerpo para modelarlo). 


La segunda denunciante se iba a someter a una extracción de biopolímeros, lipoescultura, lipo hight definition, Brazian Buff Lift, dermolipectomia abdominal completa y abdominoplastia completa. Traducido, sería extraer prótesis de silicona u otros aceites inyectados previamente y ‘esculpir’ nuevamente el cuerpo.


Las dos mujeres sostenían en la denuncia que fueron intervenidas por la cirujana venezolana y que en los dos casos volvieron a urgencias una al día siguiente y otra poco después de las operaciones. La primera de ellas con vómitos, malestar y sangrado, permaneciendo en la UCI durante cinco días a consecuencia de un "shock hipovolémico secundario a complicación hemorrágica tras lipoescultura, laceración hepática grado IV y hematoma subhepático", una complicación extremadamente infrecuente, pero potencialmente mortal, derivada de la lipoescultura.


La segunda mujer también presentó un estado de hinchazón general, dolores, distensión abdominal, fiebre y aparición de líquidos bajo la piel.


Tanto en la denuncia ante la Policía como en el auto del magistrado titular del antiguo Juzgado de Instrucción 5 de Cartagena se afirma que las dos denunciantes acudieron a la Justicia cuando pudieron comprobar que la doctora que les había realizado la intervención no estaba habilitada para ejercer en España, por lo que emprendían un proceso por lesiones, intrusismo profesional, estafa y falsedad documental.


Estas denuncias comenzaron a tener un amplio eco en la prensa nacional y fue en determinados medios donde se acuñó el término de ‘La Reina de la Cirugía’ para referirse a la médico. Este eco venía amplificado por el nombre del hospital donde se habían realizado las intervenciones: el mismo donde dos años antes había sido intervenida también para una lipoescultura Sara Gómez, la mujer de 39 años de Alcantarilla que falleció a consecuencia de una sepsis, al parecer por una negligencia en el mismo centro sanitario. El asunto está aún judicializado y diez profesionales están procesados por un supuesto homicidio imprudente.


En el caso de las dos denuncias archivadas, el magistrado, aludiendo a pruebas, desmonta una a una las acusaciones. No da por acreditado que la intervención la realizara Kebeya Nessi, sino que en el quirófano se limitó a realizar fotografías y grabaciones de vídeo mientras la operación la realizaba otro cirujano, quien firmó la intervención, hecho que habría sido confirmado por el anestesista, un enfermero y una auxiliar de clínica.


En este sentido se reconoce que el contrato de las pacientes se firmó entre las denunciantes y la mujer venezolana, si bien no se indica en ningún momento que fuera ella a intervenir. Todo ello descarta el intrusismo.


En cuanto a la mala praxis, de nuevo el juez indica que habían sido informadas en el hospital de los riesgos que existían y que habían firmado el consentimiento informado de las intervenciones. A este respecto, los informes de los forenses que reconocieron a las supuestas víctimas y con toda la documentación aportada, concluyen que las operaciones se realizaron siguiendo todos los protocolos médicos, sin que en ningún momento pudiera apreciarse alguna negligencia.
 

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