
Creada en febrero de 2023 en Las Torres de Cotillas como Desarrollos Abafusa, con un capital de 10,3 millones de euros y como objeto social la promoción e intermediación inmobiliaria, esta empresa de carácter familiar se convirtió al año siguiente en el principal pilar sobre el que constituyó Abafusa Holding, con los mismos propietarios y mismo objeto social, pero ya dando cabida a otras sociedades como Abafusa Empire y Abafusa Houses.
Dos años después, este grupo empresarial se ha convertido en protagonista de una de las evoluciones más llamativas del tejido inversor de la Región y su volumen patrimonial se ha multiplicado por más de cuatro hasta superar los 43 millones de euros en activos, lo que consolida su estrategia de crecimiento basada en la ampliación progresiva de capital y en una planificación estructural diseñada desde su nacimiento.
Como caso de éxito, Abafusa Holding no solo presenta unos buenos resultados, sino que la familia propietaria destaca la filosofía que inspiró su creación. Esa filosofía sería, precisamente, la que sostiene su positiva expansión, como subrayan desde el interno de la sociedad.
“Lejos de modelos especulativos, en el grupo basamos el crecimiento en la confianza de los clientes”, afirman. Hoy estos clientes son empresas vinculadas al sector alimentario, sanitario, logístico, tecnológico y de I+D, junto con explotaciones agrícolas y fincas de frutales. Todos ellos conforman un ecosistema empresarial que actúa como garantía de la actividad. Más que un promotor, Abafusa se define hoy como un grupo inversor con visión estratégica y vocación de permanencia.
La dirección y las líneas estratégicas del grupo las siguen marcando el grupo familiar de Las Torres de Cotillas. De él destacan su cualificación que combina formación académica, experiencia internacional y una visión moderna de la gestión empresarial cimentada en los principios de seriedad, constancia, prudencia y vocación de servicio.
Lo que comenzó con inversiones inmobiliarias en la Región, en dos años ha extendido su línea de negocio a Madrid y Cataluña, además de comenzar a operar en el mercado internacional con presencia en Países Bajos. También en otros exigentes mercados como Emiratos Árabes.
Uno de los aspectos más relevantes de su crecimiento es su posicionamiento en el sector sanitario, donde ha consolidado una presencia significativa, adquiriendo locales, reformando y alquilando inmuebles a grupos de clínicas.
Insisten desde la empresa familiar en que su estrategia rompe con los esquemas tradicionales: no busca el crecimiento desmedido, sino la rentabilidad sostenida, apoyada en el perfil de sus clientes y en la solidez de cada operación. “Se trata de una apuesta que nos refuerza como grupo inversor prudente, pero altamente eficaz”, afirman. “El acierto -añaden- ha sido rodearnos de equipos más ágiles, más hábiles y más inteligentes en los que delegar”. “Seguiremos creciendo, pero sin hacer ruido”.


