Una furgoneta de Boyacá junto a un kiosco
La caída de ventas de prensa ‘en papel’ ha tenido un efecto directo sobre las empresas que se dedicaban a su distribución y en apenas dos décadas, un sector que estaba muy atomizado por provincias e, incluso, por localidades, ha derivado en una espectacular concentración.
De hecho, en España, prácticamente toda la distribución de periódicos y revistas está en manos de dos grandes empresas: Distribuciones Generales Boyacá -constituida en el año 2000- y la Compañía de Distribución Integral de Publicaciones Logista, fundada en 2005.
Lo que podría considerarse hasta ahora que era básicamente un duopolio se convertirá en breve en un, básicamente, monopolio tras la compra de Logista Publicaciones por parte de Boyacá. La operación ya ha sido autorizada, aunque con condiciones, por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
El propio organismo regulador reconoce que se trata de mercados concentrados y con significativas barreras a la entrada de nuevos operadores derivadas de las economías de escala, de los contratos de distribución exclusiva con los editores y del descenso en la demanda de las publicaciones periódicas en papel por el creciente consumo de publicaciones digitales.
Riesgos para la competencia
Ambas empresas son dos de las tres únicas distribuidoras mayoristas a nivel nacional de publicaciones periódicas, por lo que la CNMC ha identificado como riesgos de la integración la práctica desaparición de la competencia y el refuerzo de la posición negociadora de Boyacá frente a editores, puntos de venta y otras distribuidoras.
También aprecia Competencia que la entidad resultante podría vincular la distribución de los fondos editoriales de las partes o los servicios de transporte y distribución. Además, en el caso del País Vasco, donde actúa como distribuidora mayoritaria la empresa Beralan, compañía que está participada por Boyacá.
Compromisos propuestos por Boyacá
Para hacer frente a esos riesgos, Boyacá presentó una serie de compromisos con una duración de cuatro años: mantener las condiciones comerciales y económicas frente a los editores y no empeorar las condiciones a los puntos de venta existentes, prestar servicios a nuevos clientes en condiciones equivalentes, separar la actividad de transporte nacional y distribución mayorista de publicaciones y evitar la vinculación de los fondos de Boyacá y Logista y mantener el servicio en las provincias en las que no haya competidores.
Estos compromisos se han parecido suficientes a la CNMC, que ha autorizado la operación.


