
Los presidentes de COPA-COGECA, Massimiliano Giansanti y Lennart Nilsson, respectivamente, han pedido a la UE que adopte medidas urgentes para evitar una crisis alimentaria y reforzar la resiliencia agrícola. Durante la reunión informal de ministros de Agricultura celebrada en Chipre, advirtieron de que la seguridad alimentaria y la resiliencia agrícola de Europa están en riesgo y requieren una respuesta inmediata y decidida.
Ante la persistencia de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, los agricultores y las cooperativas agrícolas de la UE afrontan una presión creciente sobre los costes, los mercados y las cadenas de suministro, lo que agrava una situación ya frágil. Mientras los ministros debaten la gestión de los riesgos agroclimáticos bajo la presidencia de la ministra Panayiotou, COPA-COGECA insiste en que este análisis no puede desligarse del contexto internacional actual, como recoge la organización agraria española Asaja.
Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia, los precios de los fertilizantes se han mantenido elevados, generando una presión sostenida sobre el sector. A ello se suma el impacto de la crisis en Oriente Medio, que está provocando nuevos incrementos en los costes de la energía, el combustible, los piensos, el embalaje y la logística, lo que compromete la viabilidad de numerosas explotaciones agrícolas en Europa.
Giansanti, advirtió que "sin agricultura, no hay estabilidad". En este sentido, señaló que los productores están sometidos a los altos costes, la debilidad de los mercados y las perturbaciones externas, y alertó de que, si Europa no actúa con rapidez, las consecuencias afectarán tanto al sector como a los consumidores. "Se avecina una crisis alimentaria y no podemos permitirnos esperar", subrayó.
Aunque COPA-COGECA reconoce algunas respuestas iniciales de la UE, como el Marco Temporal de Crisis Energética y el plan AccelerateEU, considera que estas medidas siguen siendo insuficientes. Por ello, reclama una actuación inmediata acompañada de una visión estratégica que garantice la continuidad de la producción agrícola y la estabilidad del sistema alimentario europeo.
En este contexto, el Plan de Acción sobre Fertilizantes, previsto para el 19 de mayo, debe ser ambicioso, integral y eficaz, con medidas a corto, medio y largo plazo. La agricultura, recuerdan, constituye un pilar estratégico de la seguridad y la resiliencia de Europa, por lo que reforzar su competitividad resulta clave para el futuro del continente.
Por su parte, Lennart Nilsson concluyó que prevenir una crisis alimentaria exige una acción decisiva inmediata, junto a una inversión sostenida a largo plazo y un marco regulador que impulse la competitividad del sector agrícola. En su opinión, Europa debe actuar con ambición, unidad y determinación para evitar un impacto mucho mayor en el futuro.


