Viernes, 22 de Mayo de 2026
Diario de Economía de la Región de Murcia
OPINIÓNAcreditaciones parlamentarias: ¿derecho absoluto o privilegio funcional? Los casos de Quiles y Ndongo
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Rubén Darío Torres Kumbrián

Acreditaciones parlamentarias: ¿derecho absoluto o privilegio funcional? Los casos de Quiles y Ndongo

 

¿Censura o límites conductuales de la acreditación periodística parlamentaria?

 

La retirada cautelar de las acreditaciones parlamentarias a Vito Quiles y Bertrand Ndongo no puede analizarse en términos binarios -'libertad de prensa' frente a 'censura'- porque el problema en las democracias occidentales no es si un periodista puede formular preguntas incómodas, sino si una institución parlamentaria debe tolerar conductas que alteren el funcionamiento interno o degraden el orden institucional bajo cobertura de acreditación periodística.

 

La acreditación parlamentaria nunca ha sido concebida como un derecho absoluto. Es un privilegio funcional sujeto a reglas de conducta, seguridad y orden institucional. Esto ocurre en la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido. El precedente comparado desmonta la idea de que toda conducta queda amparada por la libertad de prensa una vez obtenida la acreditación.

 

El caso español se produce tras expedientes internos y denuncias por comportamientos disruptivos en el Congreso: interrupciones, grabaciones no autorizadas, insultos y alteraciones de ruedas de prensa. La Mesa del Congreso fundamenta la suspensión cautelar en la legislación administrativa y el reglamento parlamentario de 2025.

 

Desde una perspectiva institucional, lo relevante es si existen equivalentes en democracias consolidadas. Y la respuesta inequívoca es si.

 

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Polonia (2016–2017): crisis de acceso parlamentario, conflicto y corrección por desproporcionalidad

 

El episodio más relevante en Polonia se produjo cuando el Gobierno del PiS impulsó restricciones al acceso de periodistas al Sejm y cambios en las normas de cobertura parlamentaria. Las medidas provocaron protestas de partidos de oposición, movilizaciones ciudadanas frente al Parlamento y críticas de organizaciones como Reporters Without Borders y Committee to Protect Journalists, además de advertencias desde instituciones europeas sobre pluralismo y transparencia. La resolución llegó en enero de 2017 con la retirada parcial de las medidas tras presión política y social. El sistema volvió en gran parte al modelo anterior, corrigiéndose por falta de proporcionalidad.

 

Unión Europea: acreditación y orden parlamentario

 

En el Parlamento Europeo existe un régimen formal de acreditación que contempla la retirada de credenciales cuando el comportamiento del periodista “interfiere con el buen funcionamiento” de las actividades parlamentarias. La dirección general de Comunicación del Parlamento Europeo se reserva la facultad de retirar acreditaciones por conductas incompatibles con el funcionamiento institucional.

 

Asimismo, el sistema conjunto de acreditación de las instituciones europeas -Comisión, Consejo y Parlamento- establece que las acreditaciones pueden revocarse si el comportamiento del periodista perturba el funcionamiento de las actividades institucionales europeas.

 

Esto es crucial porque la arquitectura institucional europea diferencia entre libertad de prensa, derecho de acceso y mantenimiento del orden institucional. La libertad de prensa protege la actividad informativa; no garantiza inmunidad disciplinaria en sedes parlamentarias.

 

Estados Unidos: control y límites de acceso

 

En Estados Unidos el principio es claro. La acreditación parlamentaria en el Congreso está sometida a reglas estrictas administradas por las Press Galleries de Cámara y Senado. Existen normas formales de elegibilidad, comportamiento y permanencia. Históricamente se reforzaron esos controles para impedir que activistas, lobistas o actores políticos operaran dentro del Capitolio bajo apariencia de prensa.

 

La Casa Blanca exige para los “hard passes” acreditación previa reconocida por las galerías del Congreso o instituciones equivalentes y mantiene potestad de retirada o limitación de acceso.

 

En Washington no existe un 'derecho absoluto' a conservar una acreditación si el acreditado perturba el funcionamiento institucional.

 

Gran Bretaña: protección del orden parlamentario

 

El caso británico sigue la misma lógica. Aunque el sistema del Parlamento del Reino Unido descansa más en prácticas consuetudinarias y autorregulación profesional mediante la Parliamentary Press Gallery, el acceso está condicionado al respeto de normas de conducta y seguridad. La cultura institucional británica, además, es extremadamente sensible a cualquier comportamiento que pueda percibirse como intimidación, acoso o alteración deliberada del funcionamiento parlamentario.

 

Alemania: la protección de la funcionalidad institucional

 

En Alemania, el Bundestag opera mediante un sistema de acreditación administrado por la Oficina de Prensa y Comunicación del Parlamento Federal. El acceso de periodistas está sometido al Hausordnung des Deutschen Bundestages (Reglamento interno de la Cámara y normas de acceso). La Presidencia del Bundestag puede restringir o retirar acreditaciones por motivos de seguridad, perturbación del orden parlamentario o incumplimiento de instrucciones internas.

 

Francia: potestad disciplinaria parlamentaria

 

En Francia, tanto la Assemblée nationale como el Sénat mantienen sistemas de acreditación controlados por servicios internos parlamentarios. La Asamblea Nacional francesa dispone de un régimen disciplinario interno y normas de comportamiento aplicables a periodistas acreditados, con posibilidad de retirada de acceso por perturbación del orden, incumplimiento de instrucciones de seguridad o comportamientos incompatibles con el funcionamiento institucional.

 

Italia: control y decoro institucional

 

En Italia, la Camera dei Deputati y el Senato della Repubblica aplican reglamentos estrictos sobre acreditaciones de prensa parlamentaria. La Asociación de la Prensa Parlamentaria italiana coordina con los servicios de las Cámaras, y las acreditaciones pueden suspenderse por conductas incompatibles con la seguridad, el decoro institucional o el funcionamiento parlamentario. Italia es relevante porque ha enfrentado infiltración política, radicalismo y conflictividad mediática dentro de instituciones públicas.

 

Países Bajos: acceso condicionado al comportamiento

 

En Países Bajos, la Tweede Kamer mantiene acreditaciones parlamentarias administradas conjuntamente con la Asociación de Prensa Parlamentaria. El acceso está condicionado al cumplimiento de, comportamiento, respeto institucional y normas de seguridad.

 

Países nórdicos: límites por pertubación institucional

 

En Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia existe una tradición histórica muy amplia de libertad de prensa y acceso público a instituciones. Sin embargo, incluso allí el acceso parlamentario está sujeto a reglamentos administrativos y normas de comportamiento. Los parlamentos nórdicos conservan potestades para revocar accesos por comportamiento disruptivo.

 

España: Quiles-Ndongo y el orden parlamentario en la acreditación periodística

 

Los casos de Quiles y Ndongo reflejan la tensión existente entre libertad de prensa, orden parlamentario y potestad disciplinaria institucional. Ninguna democracia relevante considera que una acreditación parlamentaria otorgue inmunidad conductual. Todas distinguen entre libertad informativa y comportamiento disruptivo. Todas mantienen mecanismos de retirada temporal o permanente de acreditaciones y justifican estas medidas en la protección del funcionamiento institucional, no en el contenido ideológico de las preguntas.

Email: Rubén Darío Torres

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