Edificio de Telefónica en la Gran Vía de Madrid. Imagen: Jesús Hurtado
La oferta presentada por General de Galerías Comerciales, la compañía del empresario murciano Tomás Olivo, la sido la elegida por Telefónica para hacerse con el emblemático edificio que la multinacional española tiene en la Gran Vía de Madrid y que con sus 90 metros de altura está considerado por el primer rascacielos de Europa.
Construido entre 1926 y 1929 como sede de la entonces Compañía Telefónica Nacional de España, es obra del arquitecto Ignacio de Cárdenas Pastor.
Fuentes conocedoras de la operación apuntan a El Nuevo Digital que la venta se cerrará por encima de los 200 millones de euros, al tiempo que aún está por dilucidar cuál será el uso de los 32.000 metros cuadrados repartidos en trece plantas que el nuevo propietario pueda dar a este emblema de la capital de España que en su momento albergó las oficinas y la central automática de telefonía de la empresa fundada dos años antes del inicio de las obras.
Según venía reflejando la prensa de Madrid, así como portales inmobiliarios, en los últimos meses habría decaído el interés de algunos fondos de inversión y grupos empresariales por el edificio, dadas las limitaciones que el consistorio que preside José Luis Martínez-Almeida como alcalde.
Todo apunta a que el propietario de catorce parques y centros comerciales en funcionamiento o en construcción en España, además de otros desarrollos inmobiliarios, deberá empezar ahora una negociación con el Ayuntamiento de la capital para acordar el destino de uno de las más singulares edificaciones del corazón madrileño.


