
Todos los meses oímos que en España hay más trabajo y más trabajadores dados de alta, sin embargo desde esos mismos altavoces oímos poco hablar de un gran problema que afecta al trabajo que no se hace y perjudica seriamente al resto de trabajadores y sociedad.
En 2025 diariamente no acudieron a su puesto de trabajo 1.600.000 personas de las cuales 1.239.000 estaban de baja médica. Este escalofriante dato crece continuamente desde hace una década y es una lacra a la que toda la sociedad debería hacer frente de modo urgente.
Me gustaría aclarar primeramente qué es absentismo pues puede haber diferentes interpretaciones y conclusiones incorrectas. Absentismo es toda ausencia del trabajador cuando está prevista su presencia; toda ausencia por tanto más allá de vacaciones y días libres. Y esto es importante porque dentro del absentismo estarían las bajas paternales cuya duración se ha incrementado notablemente en los últimos años.
No obstante, el absentismo que crece desbocado es el absentismo por incapacidad temporal o I.T. y es sobre el que me gustaría llamar su atención.
Ese absentismo por I.T. nos ha costado el pasado año más de 33.000 millones de euros entre prestaciones económicas de la Seguridad Social y coste directo para las empresas. Aunque realmente nos ha costado mucho más porque a esa cifra no estamos sumando la enorme pérdida de competitividad de las empresas y de servicios no cubiertos.
Un apunte significativo es que el absentismo en el sector público es entre el 20% y el 45% mayor que el sector privado.
Además, el absentismo por IT tiene todas las características para ser tan alarmante como acuciante la necesidad de atajarlo: aumenta exponencialmente el número de casos, aumenta la duración de cada uno de ellos y aumenta el coste unitario.
Por supuesto en España el absentismo no afecta igual a todas las regiones, en cabeza están Canarias, País Vasco y Cantabria, a la cola Baleares y Madrid. La Región de Murcia estaría en el 7,6% cuando la media nacional es el 7%. No deberíamos estar orgullosos los murcianos.
Es importante resaltar que el absentismo IT está desbocado por dos causas muy concretas: las algias y los trastornos mentales. Ambas afecciones crecen, curiosamente, en los segmentos más jóvenes. En concreto, en el periodo 2018-2025 los trastornos mentales han crecido un 310% para el tramo de 16-35 años y ha bajado un meritorio 15% para el tramo mayor de 56 años.
Así mismo, los días de inicio de baja disminuyen a lo largo de la semana, siendo comenzadas el lunes el doble de las bajas que el viernes.
La incidencia sobre la empresa es enorme, especialmente cuando esta es una pyme que podría verse obligada incluso a parar su producción o retrasar muy dolosamente sus entregas de productos o servicios. No es lo mismo que te falle un trabajador cuando son 3 en plantilla que con equipos más grandes que aunque supongan costes no debería ser suficiente para parar la producción.
Los perjudicados por este enorme absentismo no son solo los empresarios, como podría pensarse, los perjudicados son muchos: primeramente los compañeros trabajadores que en la medida de lo posible y con un sobre esfuerzo intentan cubrir el trabajo del ausente, también la sociedad en general dado que el coste económico que suponen las prestaciones es un dinero que no se puede dedicar a otra finalidad. Y por supuesto las empresas que sufren costes añadidos restando competitividad que le limita su crecimiento o supervivencia.
¿Y es este un mal español? Pues no, es un mal muy europeo pero España se ha puesto en cabeza, en 2018 estábamos en la media pero en 2025 nos hemos puesto líderes doblando a la cifra media. Esto no es casual y nos resta una competitividad que lastra sueldos y oportunidades.
Deberíamos entre todos reflexionar qué está pasando, por qué se está produciendo esto y por supuesto qué tenemos que hacer para revertirlo de forma urgente.
Como empresario estoy preocupado en qué más podemos hacer nosotros, las empresas, para combatir esta ausencia desproporcionada. Y sin duda tenemos camino de mejora. Asisto a multitud de jornadas y formaciones de todo tipo donde aprendemos que el trabajador debe estar en el centro y que sin cuidar al equipo no podemos cumplir nuestro propósito empresarial. Los empresarios y directivos debemos tener esto claro y trabajar en el cuidado del trabajador en el desarrollo de su trabajo. Dicho esto creo que no viene por este lado el vertiginoso aumento de los datos.
Desde las grandes asociaciones empresariales se aboga por reforzar la prevención, anticipar riesgos, incrementar los recursos sanitarios, facultar a las mutuas para la asistencia sanitaria y las altas, modificar el marco regulatorio, modular los complementos de los convenios colectivos y ajustar realmente el proteccionismo del Estado a situaciones de necesidad.
El Gobierno de la Región de Murcia ha puesto en marcha un grupo de seguimiento del absentismo, donde están asociaciones empresariales, sindicatos, mutuas, expertos y Administración, para elaborar diagnósticos sectoriales, evaluar incidencias y la puesta en marcha de medidas para minimizar este problema y sus consecuencias.
No pretendo con este artículo encontrar ni culpables ni soluciones mágicas, pero sí sé que para solucionar un problema el primer paso es ser consciente de que este existe. Así, entendamos que este problema nos afecta a todos y busquemos soluciones de forma sincera y transparente.
El autor: Carlos Recio Caride es director general y cofundador de Portavoz Comunicaciones Integradas, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Murcia y miembros de la Ejecutiva de Croem, además de vocal de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa, Cepyme. Linkedin.


