Sede del Banco de España
El Banco de España ha vuelto a arrojar un jarro de agua fría sobre las perspectivas de los precios en el país; y eleva la previsión de inflación para este año al 3,6% debido al impacto de la guerra en Oriente Medio. Son seis décimas por encima de su última previsión, y cuatro más que la registrada en mayo (3,2%)
Sobre la marcha general de la economía, pronostica un crecimiento del PIB del 2,3% en 2026 y una bajada al 1,7% en 2027, los mismos porcentajes que en su anterior informe.
Estas son dos de las conclusiones de las proyecciones macroeconómicas presentadas hoy por el organismo que gobierna José Luis Escrivá.
Si bien el Banco de España pronostica un mejor comportamiento de la economía española que la de los países del entorno, advierte de un mantenido problema del paro de larga duración, y una tasa en torno al 10%, aun cuando se mantenga el ritmo de creación de empleo.
Vuelve a denunciar que las restricciones a la oferta y el encarecimiento del precio del dinero limitan la producción de nuevas viviendas, cuyo crecimiento se mantendrá sistemáticamente por debajo de la demanda, “lo que pueden dar lugar a importantes efectos macroeconómicos y sociales”, subraya. Y destaca que es necesario implementar políticas estructurales y coordinadas entre las administraciones públicas competentes para incrementar el parque de viviendas.





