Pedro García, tercero por la derecha, con miembros de la Delegación Este de la asociación Mi Princesa Rett
El grupo murciano Orenes ha impulsado una nueva colaboración con la Asociación Princesa Rett destinada a mejorar la calidad de vida de niñas con síndrome de Rett en la Región Murcia y Castilla–La Mancha, a través de la adquisición de dos bipedestadores automáticos (dispositivos que permiten colocar y sostener a una persona de pie de manera segura) que serán utilizados por las familias y socias de la entidad.
Gracias al uso de estos dispositivos, las niñas con síndrome de Rett pueden tener una participación mucho más activa en su día a día. Los bipedestadores automáticos no solo les permiten adoptar una posición erguida, sino que también aportan importantes beneficios físicos y emocionales, como el fortalecimiento de músculos y huesos, la mejora de la circulación sanguínea y la digestión, así como la reducción del riesgo de complicaciones derivadas de la inmovilidad prolongada.
Además, estos equipos contribuyen significativamente a mejorar la autoestima y el bienestar emocional de las niñas, al ofrecerles una mayor independencia y libertad de movimiento. Del mismo modo, facilitan la interacción con el entorno, permitiéndoles explorar y participar de forma más activa en actividades sociales y cotidianas.
El proyecto ha consistido en la adquisición de dos bipedestadores automáticos que, aunque inicialmente cuentan con dos beneficiarias directas, tienen como objetivo beneficiar al conjunto de las 60 socias de la asociación. Los dispositivos serán cedidos y utilizados de manera rotatoria, en función de las necesidades individuales de cada niña, garantizando así un uso colectivo, equitativo y eficiente de los recursos.
Pedro García, presidente del Comité de Responsabilidad Social Corporativa de Grupo Orenes, ha destacado que “para Grupo Orenes es fundamental contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas como Paula y apoyar proyectos que generan un impacto real en las familias. Esta colaboración con Asociación Princesa Rett refleja nuestro compromiso con la inclusión, la igualdad de oportunidades y el bienestar social”.
Jesús García, delegado de la Delegación Este de Mi Princesa Rett, ha señalado que “para nuestras niñas con síndrome de Rett, ponerse de pie no es solo una cuestión de postura. Significa mejorar su salud, favorecer su desarrollo, participar más en su entorno y ganar calidad de vida. Detrás de cada una de ellas hay familias como nosotros que luchan cada día para ofrecerles las mejores oportunidades. Por eso, la ayuda de Grupo Orenes va mucho más allá de un equipamiento; es una inversión en bienestar, inclusión y futuro. Nuestro deseo es que este sea el primer paso de un objetivo mayor: que ninguna niña de nuestra asociación que necesite un bipedestador se quede sin él”.
Esta acción se enmarca dentro de la estrecha colaboración que Grupo Orenes mantiene desde hace años con la Asociación Princesa Rett en Extremadura, donde la compañía ha contribuido al desarrollo y ampliación del centro de día para enfermedades raras 'Cromosomos de Princesa Rett', en Badajoz. El proyecto fue impulsado gracias a una aportación de más de 114.000 euros procedente del convenio social de Orenes Gran Casino Extremadura, permitiendo ampliar los servicios de atención y terapias especializadas para niñas y jóvenes con síndrome de Rett y otras enfermedades raras.


