
El holding alemán Mutares ha puesto su firma en el documento de compra del negocio de termoplásticos de ingeniería de Sabic en América y Europa, incluida su planta en Cartagena. La operación, que fue anunciada el pasado enero, tiene un coste de 450 millones de dólares.
Para los trabajadores de Sabic en La Aljorra, la firma de hoy sobre el traspaso de las acciones, es un paso más, si bien aún no supondría la transmisión definitiva de la propiedad, prevista para julio.
Para los trabajadores, en cualquier caso, la oficialización de la venta no hace sino incrementar la incertidumbre sobre su futuro, dado que se desconocen los planes definitivos de Mutares para Cartagena.
Lo último conocido tiene fecha de abril, cuando el director de inversiones de Mutares, Johannes Laumann, apuntaba en una entrevista concedida al periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung que la de Cartagena sería la planta que soportaría “los recortes más importantes” dentro de una reestructuración del sector de los termoplásticos de ingeniería.
En la misma información periodística, Laumann admitía que estudian todas las opciones pero que sería preferible “un cierre completo por cuanto cuantas menos instalaciones tenga una empresa, más fácil será gestionarla".
Nominada a los Premios MEES 2026
Por otra parte, hoy se ha conocido que Sabic ha sido nominada en cuatro de las cinco categorías en las que presentó candidatura a los Premios MEES 2026, el reconocimiento de referencia al bienestar corporativo en España. La planta competirá en la gala final junto a algunas de las organizaciones más activas del país en este ámbito.
Los Premios Mi Empresa es Saludable (MEES), impulsados desde hace más de una década por la plataforma de comunicación Mi Empresa es Saludable, reconocen a las empresas españolas que integran el bienestar y la salud laboral como parte de su estrategia de negocio, y no como una acción puntual o aislada. Un jurado de profesionales independientes, presidido por Jaime del Barrio, Senior Advisor en EY Healthcare & Life Sciences, valora cada candidatura a partir de criterios objetivos que ponen el acento en el alcance real de las iniciativas, el compromiso visible del liderazgo, la existencia de un diagnóstico previo, el rigor metodológico y, sobre todo, la evidencia de resultados.





