
La junta general de accionistas de la empresa murciana Liwe aprobaba este martes las cuentas anuales, que arrojaron unas pérdidas auditadas de 33,5 millones de euros, un 35,6% más que un año antes; y una facturación de 82 millones, un 24,7% menos que en 2024.
La compañía de Puente Tocinos, propietaria de las tiendas Inside, se encuentra en concurso de acreedores desde el pasado 19 de enero. En ese momento mantenía una deuda con las entidades de crédito de 57,8 millones de euros, lo que representaba un 14,5% más en un año.
La presentación de concurso voluntario evitaba que los acreedores pudieran iniciar ejecuciones judiciales y un concurso necesario. La declaración de la antes conocida como suspensión de pagos se producía después de que el Juzgado de lo Mercantil denegara la homologación de un Plan de Reestructuración que había presentado la compañía dos meses antes.
Según la empresa, el plan de reestructuración contaba con el apoyo expreso de las entidades financieras Caixabank, Caja Rural Central y Caja Rural de Granada, poseedores de la mitad de la deuda financiera. El resto de las entidades financieras o no votaron al plan o se opusieron expresamente al mismo.


