
Durante las vacaciones se aumenta el tiempo de ocio y también el que se dedica a navegar por internet y las redes sociales. De esta manera se está más expuesto a los intentos de captación de nuevas víctimas por parte de estafadores y chiringuitos financieros.
En una alerta lanzada hoy por la Comisión Nacional del Mercado de Valores se advierte de que los chiringuitos financieros son entidades que ofrecen y prestan servicios de inversión o de criptoactivos sin estar registradas en la autoridad supervisora correspondiente (CNMV en el caso de España).
Durante el verano también aumenta la afluencia de turistas en el litoral español en general. En este período existe un mayor riesgo de ser contactado por un chiringuito financiero, aunque el peligro perdura durante todo el año. Las llamadas telefónicas y los correos electrónicos son seguidos de contactos cada vez más agresivos para captar a las víctimas. Los grandes hoteles o los centros sociales de reunión son puntos en los que los chiringuitos pueden desplegar su actividad.
¿Cómo actúan?
Su modus operandi es casi siempre el mismo: primero llaman o contactan para tantear a los clientes, presentándose como entidades autorizadas. A continuación, realizan un segundo contacto para ofrecer productos financieros con una propuesta clara de inversión. Una vez captado el cliente con técnicas agresivas, la transacción se lleva a cabo.
Aunque se trata de una estrategia cada vez menos usada, también pueden organizar reuniones “sin compromiso” o a jornadas informativas en hoteles donde se encuentran los potenciales clientes.
En ocasiones se ganan la confianza de los clientes hablando en su idioma (inglés, francés, alemán y ruso) y también, a través de páginas web atractivas y con abundante información, que muestra las empresas cotizadas con las que supuestamente trabajan.
Cuidar también los datos personales en internet: los ‘data brokers’
Los intermediarios de datos, conocidos como ‘data brokers’, son empresas o páginas web que recopilan información personal de los usuarios a través de formularios, tests de perfil inversor, sorteos o contenidos gratuitos (guías, simuladores de rentabilidad, webinars). También acceden a potenciales inversores a través de redes sociales o falsas noticias, a menudo hechas con Inteligencia Artificial y técnicas de ‘deepfake’. Esa información se cede o se vende después a terceros, entre los que pueden encontrarse chiringuitos financieros.
El riesgo de estas páginas radica en que, aunque la promesa inicial sea un informe gratuito o el acceso a un contenido exclusivo, la verdadera finalidad es alimentar bases de datos que luego se explotan con fines comerciales agresivos o directamente fraudulentos.
Tras rellenar uno de estos formularios, es habitual recibir en pocos días llamadas insistentes desde números desconocidos o de apariencia internacional, con propuestas de inversión y rentabilidades muy superiores a las del mercado convencional.
A este primer contacto telefónico se suma, cada vez con más frecuencia, la invitación a grupos de WhatsApp o Telegram donde supuestos ‘expertos’ comparten capturas de pantalla de ganancias, con el fin de generar una sensación de comunidad y urgencia que reduce la desconfianza natural del inversor. El mayor riesgo es que desde estos grupos deriven al inversor a una plataforma fraudulenta (web o app) para operar replicando señales de ‘trading’.
¿Qué hacer?
Si le contactan, informe a la CNMV para actuar lo antes posible, llamando al teléfono de atención al inversor de la CNMV 900 535 015 o envíe una consulta mediante el formulario que puede encontrar en la Sección del Inversor de la CNMV. Además, compruebe si la entidad está registrada o si ha sido objeto de advertencias a través de la página web de la CNMV.
Ante cualquier incidente sospechoso de fraude, además de informar a la CNMV, denuncie lo ocurrido a la Policía o al Juzgado correspondiente.


