Momento de entrega de las becas en la Universidad de Castilla-La Mancha
La Fundación Hefame ha concedido dos becas formativas dirigidas a estudiantes de quinto curso del Grado en Farmacia de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), una iniciativa diseñada para respaldar la realización de sus prácticas tuteladas en oficinas de farmacia ubicadas en entornos rurales de dicha comunidad autónoma. En esta ocasión, las ayudas han recaído sobre las alumnas Blanca Romero y Lucía Aroca, quienes han desarrollado su labor en los establecimientos de las farmacéuticas María Dolores López Bonilla (en Chinchilla de Monte-Aragón, Albacete) y Alicia Garcia Cifuentes (en Villarta, Cuenca), respectivamente.
Estas dotaciones económicas están destinadas específicamente a sufragar los gastos derivados del alojamiento y el desplazamiento. De este modo, la entidad facilita que los estudiantes puedan sortear las barreras logísticas y financieras que supone desarrollar su periodo de prácticas en localidades alejadas de los grandes núcleos urbanos. La entrega oficial de las becas se llevó a cabo en las instalaciones de la UCLM y contó con la representación institucional de la consejera y vicepresidenta del Consejo Rector de Hefame, Ana María Cantarero, junto a la responsable de la Fundación, Enriqueta Fernández.
Durante un periodo inmersivo de cuatro meses, las becadas han tenido la oportunidad de integrarse en el exigente funcionamiento diario de una farmacia comunitaria rural. Bajo la supervisión directa de los titulares de las oficinas, las estudiantes se han familiarizado con la amplitud de servicios que requieren estos establecimientos sanitarios, asumiendo labores técnicas fundamentales como la elaboración de fórmulas magistrales o la preparación de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD).
Con esta convocatoria, que alcanza ya su cuarta edición, la Fundación Hefame consolida su apuesta estratégica por visibilizar el valor de la farmacia rural entre los futuros profesionales de la salud. Durante el acto, Ana María Cantarero destacó que este tipo de experiencias de inmersión permiten a los universitarios "profundizar en su aprendizaje en un entorno donde el acompañamiento profesional es especialmente cercano".
Asimismo, la vicepresidenta del Consejo Rector subrayó el papel vertebrador de estos establecimientos, asegurando que ofrecen "una formación muy completa y una visión del desempeño de los profesionales en las áreas rurales donde la labor asistencial adquiere una especial relevancia". En definitiva, la cooperativa y su Fundación reafirman su compromiso con un programa que busca despertar el interés de las nuevas generaciones por orientar su trayectoria hacia estas zonas, garantizando así la calidad y la supervivencia del sistema sanitario en los pequeños municipios.


