
La organización agraria Asaja Murcia ha vuelto a denunciar hoy que la aplicación de la normativa europea sobre nitratos se está realizando sin tener en cuenta la realidad agronómica y productiva de la agricultura mediterránea, imponiendo restricciones generalizadas que comprometen la competitividad del sector, la rentabilidad de las explotaciones y la propia soberanía alimentaria de la Unión Europea.
Esta organización recuerda que los agricultores de esta comunidad llevan décadas invirtiendo en la modernización de sus explotaciones mediante sistemas de fertirrigación, agricultura de precisión, análisis de suelos y aguas, sensores, digitalización y nuevas técnicas de abonado que han permitido mejorar de forma notable la eficiencia en el uso de los fertilizantes y reducir su impacto ambiental. Sin embargo, considera que la legislación comunitaria continúa estableciendo limitaciones sin reconocer suficientemente estos avances tecnológicos ni los importantes esfuerzos realizados por el sector.
Asaja Murcia también considera incoherente que se limite el aprovechamiento agronómico de estiércoles y purines, recursos naturales plenamente alineados con los principios de la economía circular, mientras el incremento del precio de los fertilizantes minerales eleva los costes de producción y reduce la competitividad de las explotaciones agrícolas europeas.
Asimismo, reclama que la contaminación de las aguas sea abordada desde un enfoque integral y basado en criterios científicos, evitando atribuir de forma sistemática la responsabilidad exclusivamente a la agricultura. En este sentido, recuerda que también deben evaluarse otros factores que pueden afectar a la calidad de las aguas, como los vertidos urbanos e industriales, las deficiencias en las infraestructuras de depuración, las fugas en las redes de saneamiento, la contaminación histórica acumulada en los acuíferos, los suelos contaminados o los pasivos derivados de antiguas explotaciones mineras.
Tratamientos fitosanitarios
Respecto a la limitación en el uso de materias activas (pesticidas) en la lucha contra las enfermedades vegetales, otra organización agraria como UPA destaca que los cultivos europeos afrontan un riesgo creciente en cuanto a su sanidad por la falta de productos para hacer frente a las plagas.
Es la denuncia que realiza la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) tras participar en la reunión de la Mesa de Sanidad Vegetal convocada por el ministerio de Agricultura.
En la reunión, UPA denunció la situación que están viviendo los agricultores en los últimos años debido a la reducción constante de materias activas para tratamientos fitosanitarios. De las más de 800 materias activas que se utilizan a nivel mundial, en Europa solo están permitidas 400, y en los últimos seis años y medio se han prohibido 89. Esta falta de disponibilidad de ‘medicamentos’ frente a enfermedades vegetales, unido al cambio climático, que favorece la aparición de plagas, está generando graves pérdidas a los productores y competencia desleal con países de fuera de Europa.
El secretario de Agricultura de UPA, Ignacio Huertas, ha señalado que se han prohibido materias activas eficaces para ciertas enfermedades vegetales sin alternativas viables, por lo que nuestras producciones “se han resentido en muchos sectores de manera importante”. Esto obliga, explican, a utilizar cada vez menos materias activas, lo que está provocando problemas de resistencias en plagas y enfermedades.
Prohibido el uso de drones
Otro de los problemas urgentes que tiene que resolverse es un encaje regulatorio para la utilización de drones en la aplicación de tratamientos fitosanitarios. Algo que en la actualidad está prohibido, a excepción de situaciones de especial emergencia, que a la hora de la verdad apenas se están autorizando.
UPA recuerda que los drones permiten una aplicación más localizada y de mayor precisión con menor volumen de producto de agua y menor gasto de combustible, y además permite el acceso a zonas de difícil mecanización. La organización ha puesto como ejemplo la situación que están viviendo los agricultores de maíz en Galicia, donde están sufriendo una plaga muy grave de taladro. A pesar de solicitar la autorización extraordinaria con dron, ésta se ha denegado.



