
El sector servicios de mercado de la Región de Murcia —un indicador clave que excluye a la banca— muestra algunos síntomas de fatiga. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la facturación de las empresas del sector en la Región aumentó un discreto 3,5% en mayo en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este resultado sitúa a la Región de Murcia por debajo de la media nacional, que registró un avance del 5,1% en su serie original. La brecha de más de un punto y medio evidencia que los servicios murcianos pierden fuelle frente al resto de España, colocándose en la cola del país y a una distancia sideral de comunidades líderes como el País Vasco (11,4%) o Andalucía (7,4%).
Por actividades, el motor que sostiene tímidamente el indicador es el comercio, que a nivel nacional creció un 5,6% original, seguido de las actividades administrativas y profesionales con un 4,3%. En el lado opuesto se sitúa la hostelería, que acusa un claro estancamiento debido a que las familias están vigilando de cerca sus presupuestos y recortando el gasto diario en ocio fuera del hogar.
Esta desaceleración comercial y del consumo se traslada directamente al mercado laboral. La ocupación en el sector servicios ralentizó su ritmo con una subida interanual de apenas el 1,1% nacional (solo un 0,7% en el comercio), lo que demuestra que las pymes y negocios están congelando sus contrataciones previas al verano ante la falta de dinamismo en las ventas.





