Balneario de Santiago de la Ribera
La Comunidad Autónoma ha culminado la recuperación del Balneario Viudes, uno de los elementos más representativos del patrimonio marítimo de Santiago de la Ribera, con el objetivo de devolver a este emblemático enclave su atractivo turístico y contribuir a la puesta en valor de esta parte del Mar Menor.
La consejera de Turismo, Carmen Conesa, visitó las instalaciones junto al alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, tras la finalización de las obras, ejecutadas con financiación del Instituto de Turismo de la Región de Murcia (Itrem), a través de los fondos europeos Next Generation EU.
Conesa destacó que "supone recuperar una parte de la identidad de Santiago de la Ribera y seguir avanzando en un modelo turístico basado en la conservación del patrimonio, la sostenibilidad y la diversificación de la oferta más allá del sol y playa, siendo capaz de generar actividad durante todo el año".
La actuación ha supuesto la reconstrucción de la pasarela de acceso al balneario, que desapareció como consecuencia de la dana de 2019, devolviendo a este espacio su funcionalidad y garantizando su conservación mediante soluciones constructivas respetuosas con el entorno natural.
El proyecto ha contribuido además a mejorar la seguridad y la accesibilidad del conjunto. Asimismo, el Ayuntamiento prevé destinar este espacio a actividades de educación ambiental, convirtiéndolo en un aula abierta para la divulgación y conservación del Mar Menor.
Una actuación respetuosa con el entorno
La actuación, diseñada con criterios de mínimo impacto ambiental, ha supuesto una inversión de 170.000 euros, incluyendo la redacción del proyecto, la ejecución de las obras, la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud.
Las obras han permitido reconstruir la pasarela de acceso manteniendo el sistema tradicional de pilotes de madera. También se ha instalado una nueva estructura y tarima de madera adaptadas al ambiente marino, una pérgola sobre la plataforma y bancos para mejorar la estancia de los visitantes.
La intervención ha reutilizado siempre que ha sido posible la cimentación existente, respetando la dinámica litoral, sin generar afecciones significativas sobre la playa, los hábitats protegidos ni las especies de interés comunitario.
Al encontrarse el balneario dentro de espacios protegidos del Mar Menor integrados en la Red Natura 2000, durante la ejecución de las obras se aplicaron medidas específicas de protección ambiental.


