
Un 14% de la superficie construida del municipio de Murcia se encuentra a menos de 100 metros de una masa forestal. Esta cifra sitúa a la capital en la duodécima posición de las capitales de provincia del país en nivel de exposición a la llamada “interfaz urbano-forestal”, la franja límite donde las casas colindan directamente con el monte y donde un incendio representa un riesgo directo para los inmuebles.
El dato procede de un estudio elaborado por la plataforma de análisis inmobiliario HomeFax, que evalúa los riesgos físicos de las viviendas en España a partir de datos públicos. Para este informe se han examinado las 50 capitales mediante imágenes de alta resolución del programa de satélites Copernicus, de la Agencia Espacial Europea (ESA), combinadas con los límites territoriales del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y metodologías avaladas por la revista científica Nature.
La elevada presencia de viviendas junto al monte en Murcia se explica por la estructura de su término municipal. La existencia de numerosas pedanías levantadas en las faldas de los espacios protegidos de El Valle y Carrascoy multiplica los puntos de contacto directo entre las zonas habitadas y la vegetación.
Desde la plataforma responsable del análisis matizan que el estudio mide la exposición física de las edificaciones por su ubicación y no constituye una predicción sobre el riesgo inminente de fuego. Sin embargo, los autores subrayan la importancia de delimitar estas franjas de transición para diseñar fajas de protección, mejorar los planes de prevención municipal y reforzar la autoprotección ciudadana.





