
Los resultados de la Encuesta de Préstamos Bancarios que periódicamente realiza el Banco de España revelan que, en el segundo trimestre de 2026, los criterios de concesión se endurecieron ligeramente tanto en la financiación a empresas como en los préstamos a hogares para adquisición de vivienda, manteniéndose estables en el segmento de consumo.
En comparación con las expectativas que las entidades bancarias tenían hace tres meses, la evolución de los criterios fue algo más favorable de lo previsto, lo que estaría vinculado a la disminución de las tensiones en Oriente Medio tras el anuncio el 15 de junio del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán para una eventual finalización del conflicto.
El porcentaje de solicitudes de crédito rechazadas habría aumentado ligeramente en los créditos para adquisición de vivienda, manteniéndose prácticamente estable en los otros dos segmentos.
Por su parte, las condiciones aplicadas a los nuevos créditos se endurecieron en los dos segmentos de hogares y se mantuvieron sin cambios significativos en el de financiación a empresas.
En los préstamos destinados a consumo y otros fines, el endurecimiento se habría materializado en aumentos de los tipos de interés. En los créditos para adquisición de vivienda, además de un aumento de los tipos de interés, se habría registrado también en algunas entidades un incremento moderado de los márgenes aplicados, tanto en los préstamos ordinarios, como en los de mayor riesgo. El aumento de los márgenes se habría debido, según las entidades, a una percepción de mayores riesgos, si bien el impacto se habría visto parcialmente mitigado por la fuerte competencia existente en este segmento.
La demanda de crédito presentó, en el segundo trimestre, caídas moderadas en dos de los tres segmentos analizados. Descendió en el de financiación a empresas, afectando algo más a las pymes que a las grandes empresas, y por plazos, la caída fue algo mayor en los préstamos a largo que en los de corto plazo. El otro segmento donde se redujo la demanda entre abril y junio fue en el de crédito para adquisición de vivienda, mientras que en el de préstamos para consumo y otros fines se mantuvo sin cambios apreciables. La evolución de la demanda habría sido, como en el caso de los criterios, menos negativa de lo que las entidades bancarias preveían hace tres meses.


