
La licitación pública en la Región de Murcia ha descendido un 47% durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos de la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras, Seopan.
En concreto, entre enero y junio de este año se licitaron obras por un importe de 182,8 millones de euros, frente a los 345 millones contabilizados durante los seis primeros meses de 2025. La diferencia supone una reducción de más de 162 millones de euros en apenas un año.
El presidente de la patronal murciana de grandes empresas constructoras, Acomur, José Juan González, ha calificado los datos de “muy preocupantes”, al considerar que ya no responden a una oscilación puntual, sino que reflejan una tendencia claramente descendente.
El descenso se concentra principalmente en la Administración central y en las entidades locales. La inversión licitada por el Estado se ha reducido de 174,5 millones de euros en el primer semestre de 2025 a 78 millones en 2026, lo que representa una caída del 55,35%.
Por su parte, la licitación correspondiente a la Administración local ha pasado de 125 millones de euros a 57 millones, un 54,50% menos. La Administración autonómica es la única que registra un ligero incremento, al alcanzar los 48,121 millones de euros, frente a los 45,576 millones del mismo periodo del año anterior, un 5,58% más.
“En solo un año se ha perdido prácticamente la mitad del volumen de licitación pública de la Región. Con 182,9 millones de euros licitados hasta junio, consideramos materialmente imposible que al cierre de 2026 se puedan igualar los 750,7 millones alcanzados durante el conjunto del pasado ejercicio”, ha señalado Juan José González.
Para alcanzar la cifra anual de 2025, durante el segundo semestre de este año tendrían que licitarse obras por valor de 567,9 millones de euros, más del triple de todo lo registrado durante los seis primeros meses de 2026.
Acomur reclama una planificación estable
EL presidente de la Asociación ha advertido de que una caída de esta magnitud “afecta directamente a la capacidad de planificación de las empresas, a la estabilidad del empleo y a la conservación y mejora de las infraestructuras que utilizan diariamente los ciudadanos”.
En este sentido, Acomur a las distintas administraciones una programación de inversiones estable, sostenida y previsible que permita garantizar la continuidad de los proyectos y evitar oscilaciones tan pronunciadas en el volumen de contratación pública.
“Las infraestructuras están directamente relacionadas con el estado del bienestar y con la competitividad económica de la Región. Por ello, es necesario recuperar cuanto antes unos niveles de licitación acordes con las necesidades reales de nuestro territorio”, ha concluido el presidente de la asociación.


