El artista descubrió una placa con su nombre en la Avenida del Flamenco.
La expectación era casi tan alta como la impaciencia. Y de la misma estatura, exacta, que la expectativa. El Antiguo Mercado Público de La Unión, auténtica ‘Catedral del Cante’ que noche tras noche alberga la esencia inconfundible de lo extraordinario, recibía una de las visitas más esperadas de la 65º edición del Festival Internacional del Cante de las Minas. Sirva la apabullante velocidad con la que se agotaron todas y cada una de las entradas con semanas de antelación como ejemplo definitivo de la algarabía general.
Había muchas ganas, muchísimas, de reencontrarse con el guitarrista y compositor Yerai Cortés, uno de los grandes talentos del flamenco contemporáneo, tras su reciente paso por el festival el pasado año, cuando recibió un incontestable ‘Castillete de Oro’. Y la espera mereció la pena. Y con creces.
La manera de tocar de Cortés es virtuosa, de eso no cabe duda alguna, pero se aleja por completo del artificio, postureo o búsqueda de la foto más vistosa, la cual, casi siempre, acaba vacía. El joven alicantino habla con su guitarra. La escucha. La mima. La entiende. La desafía. La abraza. La arropa. La desnuda. La acaricia. La deja volar libre. La atrapa al vuelo. La observa por dentro y por fuera. La desarma y la arma, pero siempre con su beneplácito y complicidad. La necesita. La hace suya en un acto de mimetización tan personal como finalmente colectivo. En una nota de Yerai caben decenas de historias, géneros, recuerdos propios e historias ajenas.
Un hallazgo que quedó perfectamente reflejado en su prodigioso debut, ‘La guitarra flamenca de Yerai Cortés’ (2024), y que subraya con intensidad ‘Popular’, un segundo álbum publicado este mismo 2026 que presentó en el certamen con un espectáculo delicado y elegante en su escenografía, equilibrado con inteligencia en su juego de luces y creación de atmósferas y, sobre todo, absolutamente arrebatador en su valor musical. Acompañado por un imponente coro femenino, donde encontramos a una amiga fiel del festival como Salomé Ramírez (premio ‘Desplante’ 2025), que iluminó con sus voces, palmas, compás y bailes cada una de las piezas que se fueron sucediendo en el magnífico repertorio, Yerai brindó momentos realmente inspirados como ‘Roto x ti’, ‘Piopioo’ o esas dos joyas absolutas tituladas ‘Sulao’ y ‘Ni en los puertos italianos, ni en los cafés parisinos’.
Con una fascinante capacidad y personalidad para convertir cada pieza, sin importar el género o el estilo, en una combinación de tradición y mañana unidas por melodías cristalinas, Yerai Cortés reafirmó con su memorable actuación en el Festival Internacional del Cante de las Minas que su impacto en la escena flamenca contemporánea no fue flor de un día, sino el inicio de una trayectoria que se intuye realmente histórica.
Nombre grabado a fuego en la Avenida Flamenca
Tras finalizar el espectáculo, un emocionado y agradecido Yerai Cortés protagonizó otro de los grandes momentos que nos ha dejado la 65 edición del certamen hasta el momento al descubrir su placa conmemorativa en la ilustre Avenida del Flamenco. Con baile y cante incluido, por supuesto. De esta manera, el guitarrista y compositor afianzó su huella tanto en La Unión como en el patrimonio y el legado del festival de flamenco más importante del mundo.
Madrugá Flamenca
Como colofón a esta inolvidable jornada, la ‘Madrugá Flamenca’ llenó de júbilo y disfrute El Almacén Lounge Bar, lugar donde brilló con luz propia la bailaora Ofelia Márquez. Este evento contó con la colaboración de Grupo Elsamex.
Próximos eventos
La jornada del martes, 4 de agosto, comenzará a las 12:00 horas, en el salón de actos de la Casa del Piñón, con la proyección del documental ‘Hijos del compás’, del director Miguel Forneiro.
En horario de tarde, a las 20:00 horas, se celebrará la esperada conferencia ‘El festival y la belleza del paisaje minero. Diálogos con el arte del S. XX’, a cargo de Esteban Bernal. Nada más finalizar, se entregará uno de los ilustres ‘Castilletes de Oro’ a un auténtico genio de la música, un artista que creó nuevos sonidos que perduran en el tiempo. Se trata del instrumentista flamenco y creador del flamenco-jazz Jorge Pardo, quien recibirá la máxima distinción institucional del festival.
Tras este merecido reconocimiento, la acción se trasladará hasta el Antiguo Mercado Público donde, desde las 23:00 horas, el cantaor Israel Fernández conmoverá al público que llenará el recinto con su espectáculo ‘Recital y Cante’. Al finalizar, el artista, uno de los nombres indiscutibles de la actual escena flamenca, descubrirá una placa conmemorativa en la Avenida del Flamenco, ligando para siempre su nombre al de la historia del festival.
La ‘Madrugá Flamenca’ del martes, realizada en colaboración con Tecsumaga y Flamencum, tendrá al bailaor Miguel Fernández Rivas ‘El Yiyo’ como protagonista y se desarrollará en el Café-Cantante.


