Integración laboral de personas con discapacidad | Foto: Sergio Parrella (CC BY 4.0)
La inclusión laboral de la juventud con discapacidad se consolida como uno de las mayores asignaturas pendientes del tejido productivo regional. Según las estimaciones del 11º Informe Jóvenes con Discapacidad, motor de futuro, elaborado por la Fundación Adecco con el apoyo de Wärtsilä, la tasa de actividad de este colectivo en la Región de Murcia apenas alcanza el 23,8%, lo que implica que el 76,2% de estos jóvenes en edad de trabajar no tiene empleo ni lo busca. Esta escasa participación laboral lastra directamente sus posibilidades de construir un proyecto de vida independiente en la comunidad.
El obstáculo económico se traslada de forma inmediata a la autonomía personal. Tres de cada cuatro jóvenes murcianos con discapacidad asumen que no podrán independizarse antes de cumplir los 35 años. El estudio señala al desempleo (61,8%) y al elevado precio del mercado inmobiliario (56,9%) como los dos principales muros de contención, a los que se suma la falta de parque residencial accesible y la necesidad de apoyos diarios para más de la mitad de los encuestados.
A las barreras de inserción se añade una notable desigualdad retributiva. Los jóvenes con discapacidad de entre 16 y 24 años perciben un salario bruto medio de 1.220 euros al mes, un 16% inferior a los 1.455 euros que ingresan sus pares sin discapacidad. Esta brecha salarial responde a una mayor concentración en empleos a tiempo parcial o en puestos auxiliares, agravada por un acceso al mercado de trabajo especialmente lento: el colectivo tarda una media de 24,5 meses en lograr su primera oportunidad laboral, el doble que el resto de su generación.
La irrupción de la tecnología añade una nueva capa de incertidumbre al escenario laboral. Un 42% de los encuestados teme que la Inteligencia Artificial reduzca las ofertas de primer empleo al automatizar las tareas más elementales, mientras que un 22,3% recela de que los algoritmos de selección introduzcan sesgos discriminatorios. No obstante, el colectivo muestra un perfil proactivo: más de la mitad (53,2%) ya utiliza herramientas de IA generativa para preparar sus currículums y afrontar entrevistas.
Desde la Fundación Adecco, su directora de Inclusión, Begoña Bravo, y su director general, Francisco Mesonero, subrayan que un empleo sostenible representa «mucho más que un salario» para este colectivo. La entidad urge a las empresas e instituciones a reforzar las competencias digitales de los jóvenes y a eliminar los prejuicios en los procesos de selección, recordando que la verdadera integración económica requiere garantizar que estos profesionales puedan acceder a las mismas metas de desarrollo adulto que el resto de la sociedad.





