
El ayuntamiento de Lorca ha puesto en marcha una campaña intensiva de control y asesoramiento en el sector comercial del municipio a través de la Inspección de Consumo. La iniciativa contempla la realización de cientos de inspecciones y la revisión de miles de productos en diversos sectores, comenzando sus actuaciones en el barrio San Cristóbal para extenderse posteriormente por los entornos de Jerónimo Santa Fe, Pérez Casas, Alfonso X y La Viña.
Durante el actual periodo de rebajas y promociones, la vigilancia municipal se centrará en comprobar que los comercios faciliten información clara y visible. Entre las obligaciones a auditar destacan la indicación de las fechas de inicio y fin de las ofertas, el doble etiquetado de precios (con el precio anterior y rebajado), la concreción del stock disponible en promociones de "últimas unidades" y la publicidad transparente sobre las condiciones de cambio o devolución.
De forma complementaria, los inspectores supervisarán el cumplimiento de las normativas vigentes durante todo el año. Entre estos requisitos figura la exhibición de los precios en escaparates, la especificación de los métodos de pago admitidos, la correcta emisión de facturas o tiques de compra y la disponibilidad del cartel oficial y las hojas de reclamaciones a disposición de los clientes.
La concejal de Sanidad y Consumo, Belén Díaz, ha subrayado que la actuación combina la labor fiscalizadora con un enfoque de asesoramiento y prevención dirigido a los propios comerciantes. El objetivo municipal pasa por reforzar la confianza del usuario y fomentar la adopción de Códigos de Buenas Prácticas sin obstaculizar la actividad económica local.
El dispositivo se articula en coordinación con la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y la Junta Arbitral de Consumo de Lorca. Ambos órganos mantienen su servicio de orientación previa y resolución de conflictos mediante cita telefónica o presencial en sus dependencias de la calle Carmen Ayala Gabarrón.





