
Tener un puesto de trabajo ya no garantiza el acceso a una vivienda en la Región de Murcia. Aunque el mercado laboral muestra avances respecto a la última década —con una tasa de paro juvenil reducida al 16% y un descenso de la temporalidad hasta el 32%, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE)—, la accesibilidad residencial se ha consolidado como el principal obstáculo para las nuevas generaciones. Así lo advierte el informe «Cuando avanzar no basta», elaborado por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que denuncia la brecha entre la mayor cualificación de los trabajadores y su capacidad real para emanciparse.
Este análisis se cruza con los indicadores del Consejo de la Juventud de España (CJE), cuyos registros fijan la tasa de emancipación en la Región por debajo del 15% entre los menores de 30 años, muy lejos del 31% de la media nacional y del 50% del promedio europeo. La baja autonomía juvenil responde al continuo encarecimiento del mercado de arrendamiento: según los informes de precios del portal inmobiliario Idealista, el alquiler en la Comunidad alcanzó en julio un máximo histórico de 9,6 euros por metro cuadrado (+5,2% interanual), situándose en 9,9 euros en Murcia capital y registrando un alza del 12,2% en Cartagena (9,4 €/m²). Esta presión financiera obliga a los jóvenes murcianos emancipados a destinar hasta un 80% de su sueldo a la vivienda.
Ante la persistencia de estos costes, la secretaria confederal de Juventud de CCOO, Pau Garcia Orrit, ha reclamado una intervención directa en el mercado inmobiliario. Entre las medidas propuestas por la central sindical destacan la limitación de los precios del alquiler en zonas tensionadas, nuevas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para amortiguar la inflación, el refuerzo del transporte público y la aprobación del Estatuto del Becario para reducir la precariedad en las primeras etapas profesionales.
Por su parte, el Gobierno de la Región de Murcia articula su respuesta a través de una política orientada al incremento de la oferta. Mediante el Decreto Ley de Vivienda Asequible, aprobado en julio, el Ejecutivo autonómico prevé la movilización de suelo público, la agilización de licencias urbanísticas y la ampliación del umbral de ingresos (hasta 5,5 veces el IPREM) para el acceso a vivienda protegida. En paralelo, la Administración regional mantiene vigente hasta diciembre de 2026 la línea del Aval Joven, un programa de garantías públicas que, de acuerdo con los datos de la Consejería de Fomento, ha permitido la compra de su primer inmueble a 869 jóvenes menores de 40 años.
El choque entre las demandas de regulación sindical y las políticas de incentivo a la construcción de la administración autonómica refleja la complejidad del problema residencial en la Comunidad. Mientras el precio del metro cuadrado continúa en niveles récord en las principales plazas urbanas, el tejido socioeconómico murciano afronta el reto de evitar que el coste del alojamiento condicione la retención del talento joven y el desarrollo demográfico regional.





