
El relevo generacional en el tejido empresarial de la Región de Murcia afronta un escenario complejo a largo plazo. Según el último informe elaborado por la consultora Círculo Formación tras la vigésima edición de UNITOUR, solo un 7% de los estudiantes murcianos de Bachillerato tiene intención de emprender y montar su propio negocio en el futuro. Este registro sitúa a la Comunidad a la cola del país en vocación empresarial, abriendo una brecha de 25 puntos porcentuales respecto a la media nacional (32%).
Frente a la baja iniciativa emprendedora, la seguridad laboral del sector público acapara las preferencias profesionales de las nuevas generaciones. El estudio revela que el 44% de los preuniversitarios murcianos planea opositar para ser funcionario, lo que sitúa a la Región con la segunda tasa más alta de España —solo por detrás de Castellón (54%)— y muy por encima del 26% de la media estatal. Por su parte, el 49% aspira a incorporarse como asalariado en la empresa privada.
Asimismo, la investigación constata un marcado distanciamiento entre las decisiones formativas y la demanda real del mercado de trabajo. Apenas un 7% de los alumnos de la Región elegirá carrera pensando en las salidas profesionales, el dato más bajo de todo el territorio nacional frente al 28% estatal. En su lugar, el 59% se decantará por estricta vocación personal, mientras que un 24% escogerá sus estudios motivado por la expectativa de percibir altos ingresos salariales.
En el terreno de las disciplinas académicas, las preferencias del alumnado se concentran en las ramas técnicas y biosanitarias, elegidas por el 51% de los preuniversitarios. En concreto, un 26% optará por Ciencias de la Salud y un 25% por Ingenierías, Tecnología o Construcción. El resto de la demanda formativa se distribuye entre Ciencias Sociales y Jurídicas (25%), Arte y Humanidades (9%), Educación (8%) y grados vinculados al Diseño (7%).
Por último, el estudio advierte de una notable predisposición hacia la emigración laboral. Aunque el 37% de los jóvenes prefiere desarrollar su carrera en la provincia, un 33% contempla marcharse a trabajar al extranjero —once puntos por encima de la media de España— y un 24% a otras autonomías. Para la economía regional, estas cifras dibujan un mercado de trabajo futuro dotado de perfiles técnicos, pero condicionado por el riesgo de fuga de talento y un severo déficit en la creación de nuevo tejido empresarial.





