
La Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha obtenido 1,6 millones de euros en la última convocatoria de Proyectos de Generación de Conocimiento concedida a través de la Agencia Estatal de Investigación, adscrita al ministerio de Ciencia. La cuantía adjudicada supone un incremento del 21% respecto a la edición precedente y consolida la captación de recursos competitivos de la institución académica para proyectos de transferencia tecnológica.
La inyección financiera concedida por el Ministerio respaldará once líneas de investigación, con un marcado protagonismo de las áreas de Telecomunicación (cinco proyectos) y Agrónomos (cuatro). La mayor asignación individual, dotada con 236.000 euros, financiará el desarrollo de tecnologías electromagnéticas avanzadas para comunicaciones satelitales dirigido por David Cañete, dentro de un bloque técnico que incluye avances hacia la conectividad 6G y la sensorización de redes metropolitanas.
En el ámbito biosanitario y de atracción de talento, el programa financiará el trabajo de Rosa María Menchón —reincorporada a la UPCT mediante las ayudas Ramón y Cajal— para diseñar una plataforma de inteligencia artificial destinada a la detección precoz del glaucoma. Paralelamente, la rama agronómica concentrará esfuerzos en la optimización del regadío mediante el cruce de sensores y satélites, el impacto a largo plazo del agua desalinizada en cítricos y la valorización de subproductos hortofrutícolas para crear alimentos funcionales.
La asignación estatal abarca también la sostenibilidad y la descarbonización fabril mediante proyectos orientados a la estabilización de residuos mineros y metalúrgicos, el desarrollo de bombas de calor de alta temperatura para procesos industriales y la modelización física de procesos de sedimentación mediante técnicas ultrasónicas.
Con un notable aumento en el volumen de candidaturas presentadas desde las escuelas de Telecomunicación, Agrónomos, Industriales y Caminos, la politécnica cartagenera mantiene su tasa de éxito en concurrencia competitiva nacional. Para el tejido económico regional, la llegada de estos fondos públicos garantiza la continuidad de investigaciones aplicadas directamente a resolver cuellos de botella en sectores estratégicos como el agua, el agro y la industria avanzada.





