
Red Eléctrica acelera el despliegue de una de las mayores inversiones en infraestructuras energéticas acometidas en la capital. Tras cuatro meses de obras intensivas, la compañía ha completado 4,55 de los 10,7 kilómetros previstos para la nueva red de transporte a 220 kV, lo que sitúa la ejecución en el 42% del trazado total. El proyecto, que moviliza una inversión global de 55,3 millones de euros, conectará las subestaciones de Espinardo, Murcia y El Palmar para garantizar la seguridad del suministro y elevar la capacidad eléctrica disponible para el tejido productivo.
Para mitigar el impacto sobre las principales arterias urbanas, los trabajos se han concentrado durante el periodo estival mediante turnos nocturnos, tareas en fines de semana y hasta seis tajos activos de forma simultánea. El avance técnico ha permitido instalar o iniciar el montaje de ocho de las quince cámaras de empalme de la red, liberando al tráfico rodado los más de 4,5 kilómetros de canalización subterránea ya concluidos.
En la zona norte, esta semana quedará reabierto el tramo comprendido entre la subestación de Espinardo y la rotonda de la Cerveza, prolongándose el desbloqueo hacia El Puntal durante los próximos días. En el sector sur, los operarios han finalizado las zanjas en Ronda Sur y la avenida de Los Dolores, donde se acometerá el asfaltado definitivo entre el 24 de agosto y el 1 de septiembre en horario nocturno.
Desde el ayuntamiento de Murcia, el concejal de Movilidad, José Francisco Muñoz, destacó la coordinación técnica para «llegar a septiembre con importantes tramos ya abiertos» antes de la Feria y la vuelta a las aulas. Para el Ayuntamiento, la prioridad pasa por hacer compatible la movilidad urbana con una infraestructura que califica de «estratégica para el futuro del municipio».
Antes del cierre de agosto, la empresa prevé culminar la perforación dirigida bajo el cauce del río Segura, el enlace entre las rotondas de los Cubos y del Infinito, y los remates en la Azacaya y Homenaje a los Poetas. Una vez completado el mallado, el nuevo anillo dotará al área metropolitana de mayor respaldo ante incidencias y capacidad suficiente para absorber futuros desarrollos industriales y residenciales.





