Sistemas de riego inteligente ensayados por la red tecnológica regional (CARM)
El Instituto de Fomento (Info) abrirá antes de final de año una nueva convocatoria de ayudas dotada con 10 millones de euros para el periodo 2027-2028, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). La línea de financiación respaldará proyectos de I+D aplicada, vigilancia técnica y adquisición de equipamiento científico en la red de centros tecnológicos de la Región, con el foco puesto en la optimización del consumo, la depuración avanzada y la circularidad del agua.
Con esta nueva inyección presupuestaria, el departamento dependiente de la consejería de Empresa superará los 43,5 millones de euros movilizados a través de este mecanismo desde 2020, tras haber concedido 33,5 millones en los últimos seis ejercicios. El objetivo es transferir soluciones de ahorro directo a los sectores con mayor intensidad de uso hídrico ante las restricciones estructurales de la cuenca y el encarecimiento de los costes operativos.
Gran parte de las investigaciones en curso se concentran en la agroindustria. El Centro Tecnológico Nacional de la Conserva y Alimentación (CTNC) desarrolla sistemas de filtración por membranas y tratamientos de oxidación avanzada para depurar vertidos y recuperar compuestos de valor en aguas residuales industriales. En el plano medioambiental, el Centro Tecnológico de la Energía y del Medio Ambiente (Cetenma) lidera ensayos para erradicar bacterias y genes resistentes a antibióticos en aguas regeneradas, un ámbito sujeto a un progresivo endurecimiento de la normativa comunitaria.
En el regadío, el Centro Tecnológico del Metal (CTMETAL) ha diseñado la tecnología TRISH, una red de sensórica de precisión que monitoriza los gradientes de humedad del suelo para ajustar el suministro hídrico estrictamente a la demanda fisiológica de los cultivos, reduciendo pérdidas por infiltración o evaporación.
El consejero de Empresa, Luis Alberto Marín, defendió que la inversión tecnológica en eficiencia hídrica constituye un factor determinante para blindar "la competitividad de las empresas y la sostenibilidad del modelo" productivo regional, incidiendo en que la rentabilidad de las explotaciones dependerá de su capacidad para reducir el consumo unitario por tonelada producida y abaratar los procesos de depuración.





