Varias decenas de inmigrantes llegados en patera desembarcaron este miércoles en la cala de Barco, en Cartagena.
Muchos de los bañistas, asustados por la llegada de la embarcación, abandonaron la playa y se encerraron en sus coches. Otros grababan la escena con sus teléfonos móviles
Poco después del desembarco, la Guardia Civil instaló controles en los alrededores en los que identificó a 45 de los recién llegados, que fueron atendidos por la Cruz Roja.
Desde el ayuntamiento de la ciudad, su alcaldesa Noelia Arroyo reclamó que se intensifiquen las labores de vigilancia en torno a la costa y reivindicó más medios técnicos y humanos para detectar estas embarcaciones antes de que lleguen a tierra.
Arroyo señala que las imágenes grabadas por bañistas y turistas "demuestran que algo está fallando" en el control de las fronteras marítimas y la protección de nuestras costas
“Esto no puede normalizarse. No podemos aceptar que las mafias que trafican con personas tengan tanta facilidad para llegar hasta nuestras costas”, ha señalado Arroyo, que ha defendido una política migratoria “seria, ordenada y segura”.
Para la alcaldesa, las imágenes no dejan lugar a dudas y resulta especialmente preocupante que la embarcación haya podido alcanzar precisamente Cala del Barco, “un punto muy concreto de nuestra costa y bastante cerrado”.
“Si una patera puede llegar hasta una cala como esta, desembarcar a plena vista de ciudadanos y después marcharse, tenemos que preguntarnos cómo está funcionando el control de nuestras fronteras marítimas”, ha afirmado.



