
Una investigación desarrollada en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha analizado la vulnerabilidad estructural de los colegios públicos en la República Dominicana, alertando de que una parte significativa de estos centros se encuentra expuesta a una severa amenaza sísmica al estar construidos junto a fallas activas o en áreas con antecedentes de terremotos de gran magnitud.
El trabajo, elaborado por el arquitecto dominicano Roberto Y. Cuevas Pérez dentro del Máster en Ciencia y Tecnología de Edificación y dirigido por los docentes Carlos Parra e Isabel Miñano, constata que la mayoría de los planteles escolares del país caribeño comparten una estructura común de pórticos de hormigón armado y muros de mampostería, un diseño repetitivo que eleva el riesgo de colapso en caso de movimiento de tierra sin la debida adecuación.
Como respuesta técnica, el estudio plantea recurrir al arriostramiento metálico concéntrico (cruces de acero de refuerzo entre pilares), una solución que limita el balanceo de la estructura durante los temblores y garantiza la estabilidad del inmueble con obras de rápida ejecución que reducen las deformaciones del edificio y protegen los elementos críticos sin interrumpir la actividad escolar. Cuevas defiende la urgencia de incorporar estos criterios de evaluación y prioridad preventiva en la planificación de la infraestructura educativa del país.





