
La consejería de Empresa, a través del Instituto de Fomento (Info), ha intensificado la transferencia de inteligencia artificial, robótica y análisis de datos hacia las pequeñas y medianas empresas de la Región. La iniciativa se apoya en el Centro Tecnológico de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Centic), que coordina su conocimiento con los centros sectoriales para actuar como un laboratorio de innovación compartido para negocios que no pueden asumir el coste de un departamento propio de I+D.
Las soluciones desarrolladas ya ofrecen utilidades directas para la rentabilidad de las empresas locales. En el sector agroalimentario, el proyecto Evutic —junto al centro conservero CTNC— utiliza la inteligencia artificial para predecir con exactitud su caducidad en el lineal del supermercado; en el campo, el centro del metal, llamado CTMetal, aplica brazos robóticos y visión artificial (I-Pod e I-Sprayer) para automatizar la poda y dosificar tratamientos fitosanitarios en cítricos y olivar; y en la piedra natural, el dispositivo Ángeles vigila el entorno laboral en tiempo real para evitar accidentes graves en las canteras.
La tecnología abarca también la economía marina con la plataforma de visión artificial Compound-AI, desarrollada junto a CTNaval, y el mantenimiento predictivo de la red viaria a través del centro de la construcción (CTCon).
Para respaldar el salto digital del tejido productivo, el Info lanzará tras el verano una nueva convocatoria de ayudas dotada con 10 millones de euros cofinanciados con fondos europeos. Esta dotación, que eleva los más de 33,5 millones movilizados en el programa desde 2020, pondrá un foco prioritario en la protección de autónomos y pequeños negocios frente a los ciberataques mediante plataformas de defensa inteligente como PacmanIA, reduciendo el riesgo de pérdidas económicas y sanciones por brechas de seguridad.
El consejero de Empresa, Luis Alberto Marín, defendió que la inteligencia artificial “ha dejado de ser un coto exclusivo de las multinacionales para convertirse en una herramienta que ayuda al agricultor a tratar su cosecha o al industrial a conservar su producto”, subrayando el papel de los centros tecnológicos como “un soporte técnico compartido”. Con este despliegue, los pequeños empresarios de la Región cuentan con un canal directo para modernizar sus procesos y blindar sus operaciones con tecnología generada en el propio territorio.





