
Hace apenas unos años, el arquitecto Alberto Moreno Herrera, fundador de MHAO, y los empresarios cartageneros José Luis Reverte y Rocío Meroño decidieron poner en marcha en Cartagena un proyecto difícil de encajar en una única definición. Así nació Espacio Insulae.
La idea partía de una premisa relativamente sencilla: crear un espacio capaz de reunir bajo un mismo concepto apartamentos para alojamiento temporal, oficinas privadas, zonas de coworking y espacios profesionales compartidos. Una fórmula entonces novedosa que el tiempo ha ido convirtiendo en una realidad empresarial con recorrido y, sobre todo, con buenos resultados. Porque también ha cambiado la manera de trabajar.
Cada vez más profesionales y empresas buscan estructuras flexibles, compartir determinados gastos, evitar grandes inversiones iniciales y trabajar cerca de otros profesionales sin renunciar a disponer de su propio espacio. Y precisamente ahí es donde Insulae ha encontrado su sitio.
Hoy el proyecto inicia una etapa especialmente interesante bajo la gestión de TRIAN, con Gregorio Morales al frente y su hermano Rodrigo Morales, que operan en Cartagena a través de CT Spain y han convertido Insulae en una de sus apuestas para seguir creciendo en la ciudad.
TRIAN: crecer haciendo crecer los proyectos
La evolución de TRIAN durante los últimos años explica en buena medida esta apuesta. Gregorio y Rodrigo Morales han construido un modelo empresarial basado en una gestión muy directa de los activos, alejada de la idea tradicional de limitarse a administrar un inmueble. Su planteamiento es otro: conocer cada proyecto, entender sus posibilidades, identificar nuevos públicos y conseguir que los espacios tengan actividad y evolucionen.
En ese modelo, Espacio Insulae encaja especialmente bien, porque Insulae tampoco responde al concepto tradicional de un inmueble destinado a un único uso. No es solamente alojamiento. No es únicamente un edificio de oficinas. Y tampoco es un coworking convencional. Es la suma de esas tres cosas.
Para TRIAN, esa polivalencia representa precisamente una oportunidad y una de las razones por las que los hermanos Morales han reforzado su apuesta por el proyecto. El reto ahora es continuar consolidando el funcionamiento de los apartamentos y, especialmente, impulsar las oficinas privadas y las zonas de coworking, atrayendo nuevos profesionales, emprendedores y empresas.
Una forma de trabajar que está cambiando
Durante décadas, poner en marcha una actividad profesional implicaba casi inevitablemente alquilar un local u oficina, acondicionarlo, contratar suministros, adquirir mobiliario y asumir una estructura fija desde el primer día. Ese modelo sigue teniendo sentido para muchas empresas. Pero ya no es el único.
El crecimiento del teletrabajo, los profesionales independientes, las pequeñas estructuras empresariales y los equipos que trabajan por proyectos ha generado una demanda diferente. Una oficina puede necesitarse para cinco años. Pero también para seis meses.
Un profesional puede querer trabajar solo, pero no necesariamente aislado. Una empresa puede necesitar una base en Cartagena sin querer abrir todavía una delegación convencional.
Y un emprendedor puede necesitar una imagen profesional y un lugar donde recibir clientes sin asumir todos los costes de una oficina propia. Ahí aparece el valor de los espacios compartidos. Compartir determinados gastos sin renunciar a tener independencia. Y, sobre todo, compartir algo que resulta mucho más difícil de cuantificar: las oportunidades que surgen cuando diferentes profesionales trabajan cerca unos de otros.
Compartir espacio para generar negocio
Probablemente esa sea una de las partes más interesantes del fenómeno coworking y una de las líneas que TRIAN quiere potenciar en Espacio Insulae: una oficina compartida no tiene por qué ser únicamente una fórmula para ahorrar costes. Puede convertirse en un pequeño ecosistema empresarial. Un arquitecto puede coincidir con una empresa tecnológica. Un consultor con un profesional de la comunicación. Un autónomo con una compañía que necesita precisamente sus servicios. Las conversaciones aparecen. Los contactos también. Y algunas veces terminan apareciendo proyectos conjuntos, clientes, proveedores o colaboraciones que difícilmente se habrían producido trabajando cada uno de manera aislada.
Son las sinergias, una palabra quizá demasiado utilizada en el lenguaje empresarial, pero que en estos espacios adquiere un significado muy concreto. Se trata simplemente de que estar cerca de otros profesionales puede generar oportunidades. Y esa filosofía es una de las que TRIAN quiere reforzar en la nueva etapa de Insulae: conseguir que sus oficinas y coworking no sean solamente metros cuadrados ocupados, sino espacios en los que exista actividad y relación entre quienes trabajan en ellos.
Una propuesta diferente también en la Región
Aunque los espacios de coworking se han extendido durante los últimos años, la propuesta de Insulae continúa siendo poco habitual en la Región de Murcia por una característica fundamental: la convivencia entre alojamiento y actividad profesional dentro del mismo proyecto. Eso amplía considerablemente sus posibilidades.
Para un profesional de Cartagena puede ser simplemente su lugar habitual de trabajo; para una pequeña empresa, su oficina; para un emprendedor, el lugar desde el que comenzar. Pero para una compañía de Murcia, Madrid, Barcelona o cualquier otro punto que tenga que desplazar temporalmente profesionales a Cartagena, el concepto adquiere una dimensión diferente. La misma solución puede permitir disponer de alojamiento y base profesional en la ciudad. Y Cartagena genera precisamente una importante movilidad laboral.
La industria, el sector naval, la actividad portuaria, la ingeniería, la energía, los servicios, la universidad o el turismo provocan continuamente desplazamientos de profesionales y equipos que permanecen en la ciudad durante periodos determinados. Para ellos, resolver dónde alojarse y dónde trabajar deja de ser necesariamente dos problemas diferentes.
Un proyecto joven que está dando resultados
Insulae sigue siendo un proyecto relativamente joven. Pero ya no es solamente una idea sobre el papel. El recorrido acumulado y la respuesta obtenida durante estos primeros años han permitido comprobar que existe mercado para un modelo de estas características y que la apuesta inicial de sus propietarios tenía sentido.
El funcionamiento de los alojamientos y la progresiva actividad del resto del espacio están permitiendo afrontar ahora una segunda etapa con una base mucho más sólida. Y es precisamente en ese momento cuando TRIAN quiere acelerar el desarrollo del proyecto.
Gregorio y Rodrigo Morales ven recorrido especialmente en la vertiente empresarial de Insulae y en la posibilidad de incorporar nuevos profesionales y empresas a sus oficinas y zonas de coworking. No únicamente para ocupar espacios. También para construir alrededor de ellos una pequeña comunidad profesional.
Gregorio y Rodrigo Morales, un tándem que mira a Cartagena
La presencia de TRIAN en Cartagena a través de CT Spain responde también a la estrategia de crecimiento que vienen desarrollando los hermanos Morales. Gregorio Morales, como cabeza visible del proyecto, y Rodrigo Morales, inseparable en su desarrollo, forman un equipo que ha hecho de la complementariedad y la implicación directa dos de sus principales fortalezas. Su manera de entender la gestión pasa por estar cerca de los proyectos. Conocerlos. Detectar qué funciona y qué puede funcionar mejor. Y buscar nuevas vías para hacerlos crecer.
Espacio Insulae representa especialmente bien esa filosofía porque permite trabajar simultáneamente sobre diferentes líneas de negocio y, además, hacer que unas alimenten a las otras. Una empresa que utiliza una oficina puede necesitar alojamiento para uno de sus profesionales. Un huésped desplazado por motivos laborales puede necesitar puntualmente un despacho. Una compañía que comienza utilizando el coworking puede terminar necesitando una oficina privada. Y un profesional instalado en Insulae puede acabar contratando los servicios de otro profesional que trabaja a pocos metros. Es precisamente esa mezcla la que convierte al espacio en algo diferente.
Cartagena como lugar para llegar y hacer empresa
El crecimiento empresarial de Cartagena no depende únicamente de grandes inversiones. También depende de hacer fácil que alguien pueda llegar a la ciudad y comenzar a trabajar. Que una empresa encuentre rápidamente una base de operaciones. Que un emprendedor no tenga que asumir una gran estructura desde el primer día. Que un profesional pueda disponer de una oficina adecuada. Que alguien desplazado pueda resolver alojamiento y trabajo de una manera sencilla. Y que todos ellos puedan coincidir en un entorno donde compartir determinados gastos y servicios, pero también experiencias, contactos y oportunidades. Eso también es generar actividad económica.
Espacio Insulae nació de la apuesta de Alberto Moreno Herrera, José Luis Reverte y Rocío Meroño por crear algo diferente en Cartagena. El tiempo ha permitido comprobar que aquella idea tenía recorrido. Ahora, TRIAN, con Gregorio y Rodrigo Morales al frente de su gestión a través de CT Spain, quiere llevarla un paso más allá.
Consolidar lo conseguido, potenciar especialmente sus oficinas y espacios de coworking y conseguir que alrededor de Insulae siga creciendo una comunidad de profesionales y empresas. Un modelo que permite compartir gastos sin renunciar a la independencia, trabajar acompañado sin perder privacidad y generar oportunidades simplemente estando en el lugar adecuado. Y que añade algo especialmente singular: poder también alojarse allí. Una fórmula diferente en Cartagena y todavía poco habitual en la Región que está demostrando que las nuevas formas de trabajar no son únicamente una tendencia de las grandes ciudades. También están encontrando su espacio aquí.
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