
El indicador adelantado del IPC sitúa su variación anual en el 4,3% en agosto, siete décimas por encima de la registrada en julio (3,6%) y siete meses consecutivos de subidas. La tasa anual del indicador adelantado de la inflación subyacente disminuye una décima, hasta el 2,9%.
Los combustibles son los responsables de esta escalada en agosto, frente a la bajada que registraron hace un año, y también, aunque en menor medida, los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios descienden menos que en el mismo mes del año pasado.
La inflación de agosto presenta el índice más alto desde febrero de 2023 y supone un nuevo argumento para que el Banco Central Europeo vuelva a subir en septiembre los tipos de interés, lo que anticipa un nuevo golpe a las hipotecas.



