Manuel Herrera, de pie, en su estudio
El estudio Muher, que comparten el arquitecto Manuel Herrera y la paisajista Francisca Muñoz, ha sido seleccionado para modificar la rotonda de acceso a Murcia por Ronda Norte. Ambos, que son artistas y pintan cuadros de forma conjunta, tenían una idea clara con este proyecto: Entender el paisajismo, el urbanismo, el medioambiente, la sostenibilidad y el arte como una sola disciplina, proyectado un espacio urbano amable, cómodo y habitable, pensado desde la escala del peatón. Un proyecto complicado de ejecutar, que ellos han vivido como “una oportunidad de diseño que ha exigido coordinar tráfico, drenaje, arbolado, iluminación y escultura en una única solución coherente”. Esa rigurosidad normativa ha sido, precisamente, la garantía de que el proyecto es tan viable técnicamente como ambicioso desde el punto de vista urbano y artístico. “Lo que hoy es una simple rotonda de tráfico en un espacio habitable se va a transformar en un verdadero oasis dentro del caos cotidiano de una vía de acceso a la ciudad”, asegura Manuel Herrera.
- El estudio Muher, que usted dirige junto con su mujer, Francisca Muñoz, ha sido seleccionado para modificar la rotonda de acceso a Murcia por Ronda Norte, transformando el lugar en una plaza transitable. ¿Cuáles son las líneas fundamentales del proyecto y qué filosofía ha aplicado?
- El proyecto de la Plaza de la Opinión nace de una idea muy clara: entender el paisajismo, el urbanismo, el medioambiente, la sostenibilidad y el arte como una sola disciplina, no como capas superpuestas. No hemos diseñado una rotonda decorada; hemos proyectado un espacio urbano amable, cómodo y habitable, pensado desde la escala del peatón. Partíamos de una plaza prácticamente en desuso, un nudo de tráfico sin vida ciudadana, y la hemos reconvertido en un lugar de encuentro real, con vegetación, agua y arte integrados en un mismo relato paisajístico y urbano.
- ¿Ha resultado complicado ejecutar un proyecto que le da la vuelta al sobrio espacio actual?
- Todo proyecto que invierte la lógica de un espacio pensado exclusivamente para el vehículo tiene su complejidad técnica. Pero no la hemos vivido como un obstáculo, sino como una oportunidad de diseño. Ha exigido coordinar tráfico, drenaje, arbolado, iluminación y escultura en una única solución coherente, contrastada con todos los informes sectoriales que intervienen antes de la aprobación y licencia. Esa rigurosidad normativa ha sido, precisamente, la garantía de que el proyecto es tan viable técnicamente como ambicioso desde el punto de vista urbano y artístico.
- Ustedes convierten en arte todo lo que diseñan, aunque sea un espacio destinado al tráfico. ¿Cómo van a lograr que el urbanismo y el arte convivan dentro de un único concepto?
- Francisca y yo entendemos que el arte y el urbanismo no son dos disciplinas que simplemente conviven, sino una sola mirada sobre el espacio público. Ambos como paisajistas, aportamos la sensibilidad del verde, del agua y del confort climático; desde la arquitectura, ordenamos los flujos y la estructura del lugar; y desde la escultura, ambos culminamos ese recorrido con un elemento simbólico incorporando arte en la ciudad. En la Plaza de la Opinión eso se traduce en tratamientos vegetales y láminas de agua pensados para refrescar un entorno tan árido, mobiliario urbano integrado en el paisaje, y una escultura que no es un objeto añadido, sino el cierre natural de todo el proyecto paisajístico.
- Usted ha comentado que el espacio proyectado va a devolverle a la ciudad un lugar de encuentro con identidad propia, donde el arte se extiende literalmente a la calle. ¿Cómo han conseguido transformar lo cotidiano en lo que será un oasis dentro del caos urbanístico?
- Hemos trabajado el proyecto por capas. Primero, el confort bioclimático: sombra, vegetación adaptada al clima mediterráneo y láminas de agua para mitigar el calor de un entorno árido. Después, el urbanismo amable: itinerarios peatonales cómodos, seguros y accesibles. Y, por último, el arte como elemento identitario que da carácter y memoria al lugar. La suma de esas tres capas -medioambiente, urbanismo y arte- es lo que convierte lo que hoy es una simple rotonda de tráfico en un espacio habitable: un verdadero oasis dentro del caos cotidiano de una vía de acceso a la ciudad.
- Ha diseñado una escultura monumental urbana que conforma la palabra Murcia, primer elemento identificativo con el que se encuentra el visitante que accede por la Ronda Norte. ¿Cree que el espacio se convertirá en un referente turístico de la Región?
- Sin duda. La escultura monumental "MURCIA" está concebida como un hito visual y como marca de ciudad: el primer elemento que ve quien llega por la Ronda Norte. Pero no es solo un icono fotografiable; forma parte de un conjunto paisajístico y urbano coherente, por lo que su valor como referente turístico irá siempre unido a la calidad del espacio habitable que la rodea, y no únicamente a la escultura en sí misma.
- La actuación incluye la apertura de dos accesos peatonales a la glorieta, junto con la adaptación de la semaforización y la señalética. ¿Ganarán los ciudadanos seguridad vial con una ejecución que, a priori, puede parecer más estética que práctica?
- La apertura de los dos accesos peatonales, la adaptación de la semaforización y la nueva señalética no son un añadido estético: son el resultado de un estudio de tráfico realizado en todas las franjas horarias de mayor afluencia, los picos del día, para garantizar que el nuevo diseño no penaliza la circulación. Además, hemos valorado especialmente los recorridos peatonales en cada cruce, priorizando siempre los tramos más cortos posibles para que el peatón pueda atravesar la plaza en el menor tiempo posible. Eso reduce de forma directa el tiempo de exposición al tráfico y mejora sensiblemente la seguridad vial de toda la zona.
- Los vecinos del entorno de la rotonda y de los barrios colindantes han anunciado que van a presentar un escrito ante el Ayuntamiento solicitando información detallada sobre la nueva ordenación del tráfico y las actuaciones previstas. ¿Qué le diría a la gente que se siente afectada por el proyecto y, a priori, lo rechaza?
- Entiendo y respeto que cualquier cambio en un espacio tan cotidiano genere preguntas, e incluso cierta resistencia inicial. Por eso quiero ser muy claro: este proyecto ha sido adaptado a la normativa municipal y revisado por todos los informes sectoriales que intervienen antes de su aprobación y licencia, entre ellos el informe de tráfico en todos los picos del día, así como los de iluminación, electrificación y las láminas de agua y tratamientos previstos para refrescar el entorno. Invito a todos los vecinos que quieran conocer de primera mano cómo se va a transformar ese espacio a visitar la web del estudio, donde pueden consultar la documentación del proyecto e interactuar directamente, y también a contactar con nosotros por WhatsApp para resolver cualquier duda concreta sobre el futuro espacio habitable y transitable.
- ¿A cuánto asciende la cuantía del proyecto y cuáles son los plazos de ejecución?
- El proyecto, tras su aprobación, se encuentra en proceso de licitación pública, por lo que la cuantía definitiva quedará establecida con la adjudicación de las obras. Lo que sí puedo confirmar es el calendario previsto: el inicio de las obras está planteado para el otoño, una vez completados los trámites administrativos, y se trata de una inversión proporcionada a la magnitud real de la transformación, que convierte una rotonda de tráfico en una auténtica plaza urbana con paisajismo, arte y espacios de estancia.
- ¿Cree que, una vez terminada la rotonda, habrá un antes y un después en la arquitectura urbana de la ciudad de Murcia?
- Estoy convencido de ello. No se trata solo de una intervención puntual, sino de una forma distinta de entender la ciudad: demostrar que un espacio nacido exclusivamente para el tráfico puede reconvertirse en un lugar habitable, amable y con identidad propia, sin renunciar a su función viaria. Si el resultado final responde a lo que hemos proyectado, y todo apunta a que así será, creo que servirá de referencia para intervenciones similares, tanto en Murcia como en otras ciudades.
- Ustedes tienen 40 años de experiencia y estudios en ciudades como Madrid, China y Miami. Sin embargo, la mayor parte del tiempo la pasan en su despacho de Murcia. ¿Qué les aporta esta ciudad?
- Con 40 años de trayectoria y presencia en Madrid, China y Miami, hemos tenido la oportunidad de trabajar con escalas y culturas muy distintas. Pero Murcia es nuestra raíz, el lugar donde pensamos y proyectamos con más libertad. Nos aporta cercanía, un conocimiento profundo del territorio, del clima y de la luz mediterránea, y la posibilidad de devolver a la ciudad, en forma de proyectos como este, parte de todo lo que hemos aprendido fuera.
- ¿Tienen más proyectos de futuro para engrandecer su ciudad de residencia? ¿Cómo calificaría Murcia capital desde el punto de vista urbanístico?
- Murcia tiene un enorme potencial todavía por desarrollar. Cuenta con un clima, una luz y un patrimonio que permiten pensar en un urbanismo mucho más verde, más peatonal y más artístico del que tradicionalmente se ha construido. Proyectos como la Plaza de la Opinión son un paso en esa dirección: demostrar, con hechos, que es posible combinar funcionalidad, sostenibilidad medioambiental y arte en un mismo espacio público.
- ¿Les gustaría aportar, tanto a usted como a su mujer, que es paisajista, su grano de arena para embellecer localidades de la Región de Murcia como Cartagena o Lorca?
- Por supuesto. Tanto Francisca, como yo tanto desde el paisajismo, como desde la arquitectura y la escultura, estamos siempre abiertos a poner nuestro conocimiento al servicio de otras localidades de la Región. Cartagena, Lorca... cada una tiene una identidad y un patrimonio propios que merecen intervenciones pensadas específicamente para ellas, con el mismo rigor técnico y la misma sensibilidad paisajística, urbana y artística que hemos aplicado en Murcia capital.
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