Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo
El Banco Central Europeo ha cumplido la previsión y ha subido los tipos de interés 25 puntos, dejando la tasa de depósito en el 2,50%, la más alta desde marzo de 2025.
El objetivo es frenar la escalada de la inflación, que se situó en agosto en el 3,3%; en tanto los analistas pronostican una nueva subida antes de finalizar el año.
Se trata la segunda subida en menos de tres meses para minimizar las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Oriente Medio, y un barril de petróleo por encima de los cien euros.
La primera repercusión para los consumidores es el encarecimiento de los préstamos; y entre los más afectados serán los titulares de hipotecas a tipo variable.


