Una economía al servicio de las personas
En ASIK creemos en una economía libre, dinámica y responsable. Defendemos la iniciativa privada, la propiedad y el emprendimiento porque son motores fundamentales para crear empleo y prosperidad. Pero también creemos que la economía debe tener un rostro humano. El crecimiento económico solo tiene verdadero sentido cuando llega a las familias, mejora sus condiciones de vida y permite afrontar el futuro con seguridad.
España necesita una administración más ágil y eficiente. No se trata de debilitar los servicios públicos esenciales, sino de eliminar duplicidades, burocracia innecesaria, organismos prescindibles y gasto político improductivo. Cada euro público debe gestionarse con el mismo cuidado con el que una familia administra su economía.
Esta reforma debe permitir avanzar hacia una reducción responsable de impuestos. Queremos que trabajar, ahorrar, invertir y emprender vuelva a merecer la pena. Defendemos aliviar especialmente la carga fiscal de trabajadores, autónomos, pequeñas empresas y familias. También proponemos adaptar el IRPF a la inflación para evitar que una simple subida nominal de los salarios provoque que los ciudadanos paguen proporcionalmente más impuestos sin haber ganado realmente poder adquisitivo.
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España necesita también recuperar el espíritu emprendedor. Crear una empresa no puede convertirse en una carrera de obstáculos administrativos. Hay que simplificar trámites, facilitar el inicio de nuevas actividades, reducir cargas burocráticas y ofrecer estabilidad y seguridad jurídica. Las pequeñas y medianas empresas y los autónomos constituyen una parte esencial de nuestro tejido económico.
Otra prioridad debe ser combatir el coste de la vida. El Gobierno no puede controlar por sí solo la inflación, pero sí puede adoptar políticas que contribuyan a contenerla. Necesitamos más competencia, energía a precios razonables, mayor oferta de vivienda y menos costes regulatorios que terminan repercutiendo sobre los consumidores.
Especial atención merece la vivienda. Debemos aumentar la oferta, movilizar suelo, agilizar licencias y favorecer la construcción de vivienda asequible, especialmente para jóvenes y familias.
ASIK propone, en definitiva, un capitalismo con rostro humano: libertad económica acompañada de responsabilidad social. Queremos empresas fuertes, familias fuertes y un Estado eficiente. Una economía donde el éxito no se mida únicamente por cuánto crece el PIB, sino también por cuánto dinero queda en el bolsillo de una familia después de pagar la vivienda, la alimentación, la energía y los impuestos.
Porque la economía debe estar al servicio de las personas, y no las personas al servicio de la economía.
Linkedin: Jesús Conesa Pérez



