José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España
La deuda de las administraciones públicas logró bajar en julio del 100% del PIB por primera vez desde febrero de 2020, antes de la pandemia, y se situó en el 99,9%, que son 2,4 puntos porcentuales menos que en el mismo período del año anterior.
Sin embargo, en términos absolutos volvió a subir y lo hizo un 3,8% en un año hasta 1,744 billones de euros. Respecto a junio, descendió en 16.000 millones.
Por subsectores, la deuda del Estado creció un 4,2% interanual, la de las comunidades autónomas un 2,7% y la de las corporaciones locales disminuyó un 7,9%.
El Estado adeuda 1,589 billones de euros, lo que supone un 91% del PIB. Para las ‘Otras Unidades de la Administración Central’ (Sareb, Frob y otros), el saldo fue de 31.000 millones (1,8% del PIB), que representa una disminución del 10,5% respecto al mismo dato del año anterior.
Por su parte, la deuda de Seguridad Social se sitúa en 136.000 millones, un 7,9% más que un año antes y corresponde a un 7,8% del PIB.
Respecto a las administraciones territoriales, la deuda de las comunidades autónomas fue de 349.000 millones, equivalente a un 20% del PIB, con una variación interanual del 2,7%, mientras que la deuda de las corporaciones locales (ayuntamientos, diputaciones, cabildos y consejos insulares) se situó en 22.000 millones (1,2% del PIB), un 7,9% inferior al importe registrado un año antes.


